Examinan acuerdo para retiro de tropas


Un niño iraquí­ mira a través de la ventana, en una comunidad de Shawaka, distrito de Bagdad. Las autoridades de Irak se pusieron firmes para exigir el retiro de tropas extranjeras.

El gobierno de Irak analizaba ayer el acuerdo sobre el retiro de las tropas estadounidenses a fines de 2011, antes de someterlo al voto del Parlamento, bajo la presión de Washington, que advirtió que el rechazo de ese texto podrí­a provocar una seria degradación de las condiciones de seguridad.


Reunido en Consejo de ministros, el gobierno del primer ministro Nuri al Maliki comenzó la mañana de ayer a estudiar los 31 artí­culos del texto, negociado duramente desde hace meses por los responsables iraquí­es y estadounidenses.

«El gobierno está discutiendo sobre el texto, pero no está previsto que lo apruebe hoy», declaró un responsable de la oficina de Nuri al Maliki, que pidió el anonimato.

El proyecto de acuerdo buscar darle un marco legal a la presencia militar estadounidense en Irak más allá del 31 de diciembre, cuando expira el mandato de la ONU.

El texto prevé el final de la ocupación estadounidense con la retirada total de las tropas de aquí­ a finales de 2011, y permite a la justicia iraquí­ juzgar a soldados estadounidenses acusados de crí­menes graves cometidos fuera de sus bases y cuando no se encontraban en misión.

El proyecto prevé también que los iraquí­es puedan pedir el mantenimiento de algunas tropas estadounidenses para el entrenamiento del ejército iraquí­ más allá de 2011.

Hoy, el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos presionó a Irak advirtiendo que se expone a una seria degradación de sus condiciones de seguridad si no aprueba el acuerdo.

Según el almirante Michael Mullen, cuando el vigente mandato de la ONU expire el 31 de diciembre de 2008, las fuerzas de seguridad iraquí­es «no estarán preparadas para garantizar su propia seguridad. Y en ese caso es muy posible que se produzcan pérdidas de graves consecuencias».

El proyecto, cuya aprobación estaba prevista en principio en julio, ha sido ya abordado por el Consejo Polí­tico de Seguridad Nacional, un órgano consultativo que aglutina a los dirigentes iraquí­es.

Tras su examen por el gobierno iraquí­, el texto, ya convertido en proyecto de ley, será transmitido al Parlamento, que podrá ratificarlo o rechazarlo, así­ como enmendarlo.

Pero según el canciller iraquí­ Hoshyar Zebari, «es poco probable que el parlamento iraquí­ apruebe el acuerdo antes de la (elección) presidencial estadounidense del 4 de noviembre», en una entrevista a la cadena Al Arabiya.

Las divergencias en torno al calendario de retirada de las tropas y la inmunidad de los soldados y civiles estadounidenses han retrasado la firma del acuerdo.

Los kurdos, que disponen de 53 de los 275 escaños del Parlamento iraquí­, han hecho saber que apoyarán el proyecto.

Los grupos parlamentarios sunitas se muestran reservados e insisten en que se respete la «soberaní­a» de Irak.

Los partidos chiitas, por su lado, se han mostrado divergentes. Los partidarios del clérigo radical Moqtada Sadr se oponen al acuerdo, mientras que los grupos cercanos al poder lo apoyan.

El Pentágono repitió ayer que el proyecto de acuerdo es un «buen documento».

Un responsable del Departamento de Estado norteamericano indicó que pese a la demora en la firma del acuerdo, Estados Unidos no estudia por el momento recurrir a un «plan B», es decir una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que autorice por un año más la presencia de tropas estadounidenses en Irak.

ENMIENDAS


El gobierno iraquí­ pidió hoy por unanimidad modificaciones al proyecto de acuerdo negociado desde hace nueve meses con Estados Unidos, que prevé la retirada de las tropas norteamericanas desplegadas en Irak antes de fines de 2011, anunció el portavoz del gobierno.

«El gabinete ha decidido por unanimidad que algunos cambios eran necesarios para que el texto sea aceptable a nivel nacional», dijo el portavoz Ali al Dabbagh en un comunicado.

«El gabinete ha pedido a los ministros presentar sus propuestas para que sean incluidas en las negociaciones con los estadounidenses», agregó.