Manifestación contra acuerdo sobre presencia de Estados Unidos


Miles de partidarios del clérigo radical chií­ta Moqtada Sadr se manifestaron hoy en Bagdad contra la ocupación estadounidense, para denunciar un proyecto de acuerdo sobre la presencia militar norteamericana en Irak más allá del 31 de diciembre.


Los miembros del principal movimiento antiestadounidense en Irak salieron de su bastión de Sadr City, en el noreste de Bagdad, y caminaron hacia la plaza de Mustansiriya, comprobaron periodistas..

Otros participantes, que vení­an de barrios chiitas como Shaab y Jadamiya, se unieron al grueso de la manifestación en la plaza de Mustansiriya.

Al final de la marcha, los manifestantes quemaron la bandera estadounidense, así­ como imágenes del presidente George W. Bush y su secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

El portavoz del ministerio del Interior iraquí­ no pudo dar una estimación del número de manifestantes.

En una declaración escrita distribuida durante la manifestación, Moqtada Sadr hizo un llamamiento a los diputados iraquí­es para que no ratifiquen, en el momento en que les sea presentado, el proyecto de acuerdo sobre la futura presencia de los soldados estadounidenses.

«Cuando el gobierno transmita el texto al Parlamento, os digo que hay gente ante vosotros que estará en contra», dijo el lí­der chiita en su texto a los parlamentarios.

«Ellos (los responsables del gobierno, ndlr) dirán que el documento concluye la ocupación, pero en realidad los ocupantes se quedarán. Os dirán que este texto otorga la soberaní­a (a Irak), pero mienten», añadió Moqtada Sadr, que estarí­a refugiado en Irán.

«Â¡No, no, no a América! ¡No, no, no al diablo!», gritaron los manifestantes, entre ellos hombres, mujeres y niños, muchos de ellos venidos de las provincias chiitas del sur de Irak.

«Â¿Acaso Estados Unidos aceptarí­a ser ocupado por otro paí­s? ¿Le gustarí­a que sus hijos fueran atacados? Los estadounidenses han venido supuestamente a liberarnos y cinco años después, aquí­ siguen. Han mentido», declaró Karim Kadhim, un manifestante de la ciudad santa de Nayaf, a 160 kilómetros al sur de Bagdad.

«Rechazamos el acuerdo entre los estadounidenses y los iraquí­es porque es un acuerdo a largo plazo que permitirá a Estados Unidos dirigir Irak por mucho tiempo», dijo Sammy al Aradji, un manifestante bagdadí­.

Esta demostración de fuerza del único movimiento capaz de sacar a las calles a decenas de miles de iraquí­es se produce mientras los responsables estadounidenses e iraquí­es finalizan un acuerdo que fijará el marco jurí­dico de la presencia estadounidense en Irak más allá del 31 de diciembre, fecha en que expira el mandato confiado por el Consejo de Seguridad de la ONU.

El secretario estadounidense de Defensa Robert Gates empezó el jueves a consultar al Congreso sobre un proyecto de acuerdo. En Bagdad, el proyecto está siendo también examinado.