¿Quién es el dueño de la Revolución del 44?


«Mientras más tiránico es un gobierno, más habla de libertad»

Garcí­a Rivas.

En 1944 el pueblo era uno, civiles y miembros del ejército estuvieron unidos, y juntos lograron sacar al paí­s del punto cero en que se encontraba para dar paso a lo que la historia hoy recuerda como «la primavera de la democracia».

Edith González

Dos puntos son importantes, el primero tiene que ver con la firme decisión de un pueblo abatido por la tiraní­a, que inicia movilizaciones populares en contra de la dictadura ubiquista, protagonizadas inicialmente por los maestros y universitarios, a los que se unieron obreros campesinos, sindicalistas, amas de casa, comerciantes…

El segundo es la decisión de miembros del ejército encabezados por los entonces mayores Francisco Javier Arana y Carlos Aldana Sandoval, de defender al pueblo de esa tiraní­a. Ya que sin su apoyo incondicional, llorarí­amos más muertos y seguramente no estarí­amos hoy celebrando la revolución.

Los logros de la revolución son aún grandes tesoros puestos en marcha por su heredero el doctor Juan José Arévalo, quien tení­a mucho espacio para actuar porque en el paí­s faltaba de todo, y supo aprovechar la confianza en él depositada para legarnos, una enorme herencia basada en el restablecimiento del estado de Derecho. Llegamos a ello pueblo y ejército unidos.

Los efectos del primer gobierno de la revolución son aún palpables en nosotros está cuidarlos y fortalecerlos, como también conocer y contar la historia tal y como ocurrieron los hechos sin sesgos ni intereses dándole su justo lugar a cada uno de los protagonistas evitando llenar las lagunas con mitos e irrealidades.

Es dolorosa y debe ser un punto de meditación para este gobierno la postura asumida por los organizadores de la marcha conmemorativa del 64 aniversario del 20 de octubre, quienes han expresado su rechazo ante lo que consideran una postura incorrecta del gobierno de ílvaro Colom al «utilizar í­conos revolucionarios y el discurso en donde se afirma que la actual administración representa la continuidad de la gesta revolucionaria de 1944 «(La Hora 17.10.2008)

Tal es el punto de rechazo y desconocimiento al discurso del gobierno que este año la marcha no concluirá en la Plaza de la Constitución como ha sido tradición sino, cambiando su ruta llegará a las oficinas centrales del IGSS uno de los grandes legados del gobierno de Arévalo.

Homenajear en esta fecha a personas que lucharon en otra época sólo confunde a un pueblo que de por sí­ tiene poca información y menos interés por conocer su historia, porque ni los programas educativos ni las polí­ticas culturales nos informan ni nos forman en la nacionalidad y la defensa de nuestros verdaderos héroes.