Manuel Colom Argueta es el epígono de una generación de verdaderos socialdemócratas, que demostraron coherencia entre las palabras y los hechos, sin caer en el falso paternalismo de quienes pregonan la «solidaridad». La socialdemocracia que ahora nos ofrecen cree en el mercado, pero no mucho; confía en la regulación, pero no tanto; alienta el éxito, pero simpatiza con el fracaso; enfatiza en la igualdad de oportunidades, pero no en la igualdad de resultados. Pequeñas ideas, un mínimo de teoría y utilitarismo funcional.
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Con esas palabras, que denotan una clara alusión peyorativa al Gobierno actual, se inicia la introducción al libro «Colom Argueta entre nosotros», que es una recopilación de documentos escritos por el que fuera alcalde metropolitano y dirigente del Frente Unido de la Revolución, cuyo acto de presentación de la obra será realizado el próximo miércoles 22, a las 5 de la tarde en el Salón General Mayor de la Universidad de San Carlos.
Como lo indica el jurista Boanerge Mejía, decano de la facultad de Derecho de la Usac, de la cual Colom Argueta fue catedrático, el escritor Marco Vinicio Mejía Dávila (también catedrático de la escuela de posgrado de esa casa de estudios superiores) ha reunido una serie de documentos en los que Colom Argueta «expresa su ideario sobre los problemas de Guatemala y las soluciones que proponía».
Mejía Dávila advierte que «cuando evocamos la vida y deploramos la muerte de Colom Argueta, no estamos interesados en revivir o investigar desinteresadamente y con espíritu neutral o arqueológico una realidad pretérita. Nuestro propósito es no resignarnos ante las limitaciones políticas actuales, después de comprender las causas que condujeron a la actual democracia del escándalo».
Afirma que en su mayor parte, los jóvenes de uno y otro sexo de principios del milenio guatemalteco crecen en una suerte de presente permanente, sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo en que viven. Es una situación trágica, porque tan sólo la memoria histórica asegura la continuidad de la especie como homo sapiens, toda vez que la sola memoria genética reduciría al hombre a su parte animal, sin más aspiración trascendente que la de un insecto con instintos sociales, como la hormiga.
La publicación de esta obra -señala, por su parte, el decano Boanerge Mejía-, que patrocina la facultad de Derecho de la Usac, debe tenerse como un documento importante para la historia política de Guatemala, a la que las generaciones posteriores podrán recurrir, para conocer este intento de consolidar en el país un pensamiento socialdemócrata capaz de transformar a la sociedad guatemalteca.
Esa facultad académica publicará obras semejantes que contienen textos de los abogados asesinados por la represión militar Adolfo Mijangos López, Mario López Larrave, Santiago López Aguilar, Manuel Andrade Roca y otros más, así como de Edgar Alfredo Balsells Tojo.