Entre la crisis financiera, las divisiones de Europa sobre su plan relativo al clima y la incógnita sobre las elecciones presidenciales en Estados Unidos, la conferencia anual de la ONU sobre el clima en diciembre en Poznan (Polonia) se presenta ya como una reunión de transición.
Después de Bali, en diciembre de 2007, los 190 Estados que integran la Convención de las Naciones Unidas sobre los Cambios Climáticos (CNUCC) deben negociar un futuro acuerdo multilateral de lucha contra los gases de efecto invernadero.
Para mantener un clima que se pueda manejar y limitar el aumento promedio de las temperaturas planetarias a 2º C, el Grupo de Expertos Intergubernamentales sobre la Evolución del Clima (GIEC) es partidario de dividir las emisiones de gases de efecto invernadero por dos hacia 2050, comenzando por reducirlas a más tardar hacia 2020.
Unos 40 ministros que realizaron consultas informales a comienzos de esta semana en Varsovia para preparar la Conferencia de Poznan, del 1 al 12 de diciembre, creen que la crisis financiera mundial «no debe ser utilizada como pretexto para desacelerar nuestra acción contra el cambio climático», según afirmó el secretario ejecutivo de la CNUCC, Yvo De Boer.
Sin embargo, la Unión Europea (UE), sumida en la resistencia de una parte de sus miembros contra su plan relativo al clima, podría parecer dividida. Luego de su cumbre de esta semana decidió mantener los objetivos y el calendario de ese plan, pero no es seguro que haya acuerdo antes de Poznan.
En cuanto a Estados Unidos, a pesar de la elección del nuevo presidente el 4 de noviembre, seguirá siendo representado por el gobierno de George W. Bush, que se muestra poco inclinado a una conciliación.
No obstante, su representante, Paula Dobriansky, aseguró en Varsovia que ella «trabajará con el equipo de transición» que designará el vencedor, «ya sea republicano o demócrata».
«Poznan se anuncia como una conferencia de transición discreta y no debería suscitar demasiadas expectativas», opinó un delegado suizo.
Las delegaciones recibirán la agenda de Poznan hacia mediados de noviembre.
El ministro polaco de Medio Ambiente, Maciej Nowicki, anunció una mesa redonda de ministros durante la etapa ministerial de la conferencia, los días 11 y 12 de diciembre, sobre «la visión a largo plazo» (hacia el horizonte de 2050) de la protección del clima.
«Nosotros necesitamos aclaraciones», sostuvo Yvo De Boer. «Los ministros reiteraron que corresponde a los países industrializados mostrar el camino y fijar objetivos a mediano plazo» (2020), sin limitarse a un calendario para 2050.
«El sector privado lo necesita en estos tiempos difíciles. Actualmente hay un problema en el mercado de capitales: el dinero está allí pero no sale. Hay que progresar en esas cuestiones de financiamiento y de transferencia de tecnologías» propias», insistió.