Guerra del Cáucaso


La Unión Europea (UE) llegó hoy en su cumbre de Bruselas a la conclusión de que aún no está lista para reanudar las negociaciones sobre un acuerdo de asociación reforzada con Rusia, dos meses después del conflicto bélico entre rusos y georgianos.


Esas negociaciones se reanudarán «cuando la evaluación» de las relaciones con Rusia «esté terminada», indicó el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana.

«Espero que tenga lugar antes del 14 de noviembre», es decir al menos un dí­a antes de la cumbre UE-Rusia prevista en Niza (sur de Francia), agregó Solana.

La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, precisó que presentarí­a este «análisis» de las relaciones UE-Rusia en la próxima reunión de cancilleres de los 27 paí­ses del bloque el 10 de noviembre en Bruselas.

«Espero que luego de eso, estemos en condiciones de tomar una decisión para saber dónde estamos», señaló.

La UE habí­a «postergado» en una cumbre extraordinaria sobre Georgia el 1 de septiembre esas negociaciones apenas iniciadas con Moscú, indicando que las reanudarí­a una vez que las tropas rusas volviesen a sus posiciones anteriores al conflicto en la ex república soviética, una condición que para Francia se cumplió el pasado viernes.

Por ello, Francia, que ejerce la presidencia semestral de la UE, esperaba anunciar la reanudación de las negociaciones con Rusia durante la cumbre europea, pero la realidad es que entre los 27 no existe el consenso necesario para hacerlo.

En efecto, Gran Bretaña y otros siete paí­ses estiman que las tropas rusas no se han retirado por completo y prefieren esperar el desarrollo de las discusiones en Ginebra entre Georgia y Rusia sobre los territorios separatistas georgianos de Abjasia y Osetia el Sur, cuyo inicio ayer terminó en un fracaso.

La caótica apertura de esas discusiones muestra la dificultad de sentar a georgianos y rusos a la misma mesa para discutir sobre el estatuto de esos territorios, cuya independencia fue reconocida por Moscú tras el conficto relámpago que la enfrentó a Georgia del 8 al 12 de agosto.

La no reanudación inmediata de las negociaciones UE-Rusia es para algunos paí­ses europeos, como Polonia y los paí­ses bálticos, que suelen desconfiar de Moscú, el modo de mantener cierta presión sobre el bloque ante el temor de que se termine aceptando de facto la «anexión» de Abjasia y de Osetia del Sur por parte de la Federación Rusa.