Campaña presidencial entra en la recta final


Un simpatizante de Barack Obama lleva una playera en que el candidato presidencial se muestra como un superhéroe luego del debate de anoche.

Los candidatos a la Presidencia estadounidense volvieron inmediatamente hoy al terreno para seguir sus campañas tras el último debate televisado que ganó por serenidad el demócrata Barack Obama, a pesar de los duros ataques de su rival John McCain.


Obama asistió a un desayuno privado para recolectar fondos en Nueva York, mientras que McCain, que sigue detrás en los sondeos, concurrió a actos de campaña abiertos en ese mismo estado y en Pennsylvania.

El tiempo corre a favor del demócrata, a menos de tres semanas de los comicios. En las últimas encuestas en estados clave, el demócrata gana claramente: en Florida por cinco puntos (51% a 46%) y en Virginia, un estado republicano durante décadas, Obama podrí­a batir a McCain por 10 puntos (53% contra 43%).

Sin la sureña Virginia «McCain no puede ganar las elecciones», reconoció esta semana el presidente del Partido Republicano en ese importante estado, Jeff Frederick.

La también sureña Florida fue el estado que inclinó la balanza en favor de George W. Bush en 2000.

Otros estados, como Indiana, en el norte del paí­s, que también es feudo republicano, está siendo inundado por la campaña televisiva del Partido Demócrata.

La economí­a estadounidense parece hundirse lentamente en la parálisis tras los embates bursátiles, y eso también corre a favor de Obama, que aprovecha la impopularidad del saliente presidente Bush, y presentó un plan de recorte de impuestos tanto para las empresas como para los ciudadanos, mejor recibido por la prensa que el de McCain.

Además del tiempo, el senador demócrata de 47 años tiene más dinero en sus arcas, un factor clave en la recta final de campaña, en la que los anuncios van a inundar las cadenas televisivas para convencer a los indecisos.

Obama tiene 77 millones en reserva y espera recaudar 100 millones de dólares hasta el 4 de noviembre, según el sitio internet OpenSecrets.org.

McCain tiene 36 millones a su disposición, según ese mismo sitio.

El contenido de esos anuncios televisivos fue uno de los temas que más ardor provocó en el tercer debate entre el republicano y el demócrata, el de mejor contenido y propuestas según todos los medios.

Obama está gastando una cantidad «sin precedentes» de dinero en ataques, criticó MCain.

«Cien por ciento de sus avisos (publicitarios) han sido negativos», dijo de su lado Obama.

Ninguno de los dos, sin embargo, se comprometió a dejar de lado ese tono de campaña, que podrí­a endurecerse a medida que se acerca el sprint final.

El debate sirvió para que ambos exhibieran sus claras diferencias ante la crisis financiera que sacude a su paí­s.

Ambos proponen recortes de impuestos con cifras similares: unos 60 mil millones de dólares en el caso de Obama, casi 53 mil millones en el caso de McCain.

Sin embargo, el candidato demócrata apuesta por reducir la carga fiscal de la clase media (con ingresos anuales inferiores a 250 mil dólares), mientras que McCain propone un recorte de los impuestos sobre beneficios de capital del 15% hasta el 7,5%, para incentivar la recuperación y la creación de empleos.

Frente al aumento vertiginoso de las hipotecas impagas, el demócrata propone una moratoria de pagos de 90 dí­as. McCain volvió a defender la idea de utilizar dinero público para ayudar al pago de esos créditos.

McCain, de 72 años, empezó decidido y en ocasiones Obama pareció desbordado por los ataques de su rival.

«Senador Obama, no soy el presidente (George W.) Bush. Si usted querí­a presentarse contra el presidente Bush, debió haber hecho campaña hace cuatro años», dijo el republicano.

Pero luego su pasión acabó transformándose en nerviosismo y exasperación. Obama sólo tuvo que aguantar los embates, para luego exhibir su serenidad en temas más favorables para él como la educación o los derechos civiles.