Salvación vendrá de los emergentes


Los paí­ses emergentes, y en particular China, se perfilan como los únicos capaces de dar empuje a la economí­a mundial, tomando el relevo de Estados Unidos, cuyo poder económico ha declinado, señalan analistas en Londres.


La ola de optimismo que hizo respirar brevemente a los mercados tras los masivos rescates financieros lanzados en Estados Unidos, Gran Bretaña y los paí­ses de la Eurozona, no duró mucho, y las bolsas volvieron a desplomarse hoy, por temores a una recesión económica global.

El pánico ante una recesión en la mayor economí­a del mundo – que expertos predicen caerá entre uno o dos por ciento en el 2009, arrastrando la economí­a global – ha golpeado también a paí­ses emergentes como Brasil, cuya moneda, el real cayó más de 3,2% ayer.

La moneda de Brasil – que pertenece al exclusivo grupo de mercados emergentes denominado BRIC, que incluye también a Rusia y China -, ha perdido más de una cuarta parte de su valor desde comienzos de agosto, en cuanto que otros emergentes, como Ucrania, anunció ayer que pedirá ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI).

En este panorama de pánico e incertidumbre, pocos se atreven a mostrar optimismo, limitándose a esperar que la salvación para la economí­a mundial vendrá de las naciones emergentes, y en particular, de China, cuyo crecimiento ronda un 10% anual.

«El crecimiento de China ofrece la mejor esperanza para limitar el daño causado a la economí­a global por la actual crisis», señaló Vanessa Rossi, del departamento de Economí­a Internacional en el centro de análisis Chatham House, basado en Londres.

Según la experta, los paí­ses emergentes, liderados por China, probablemente seguirán creciendo, y pueden incluso «llegar a dominar el ciclo económico mundial».

Las economí­as emergentes son «lo suficientemente grandes y lo suficientemente vinculadas entre sí­, y exitosas al promover polí­ticas para favorecer el crecimiento, que lograrán sostener su propio crecimiento, en un contexto de recesión en Estados Unidos y los otros paí­ses desarrollados».

Señaló por ejemplo que los exportadores asiáticos que han volteado su mirada de Estados Unidos hacia China han sido los menos golpeados por la caí­da de las importaciones en la primera economí­a del mundo.

Jim O»Neill, economista en jefe de Goldman Sachs, asegura que Brasil, Rusia, India y China serán los motores para salir de la crisis.

«Los BRIC podrí­an mostrar la salida a la crisis», dijo el experto, que fue quien agrupó bajo el acróstico BRIC a esos cuatro paí­ses.

Según él, «el consumo en los paí­ses BRIC será capaz de compensar la desaceleración en Estados Unidos». Una «gran parte de la demanda continua siendo creada en el seno de los BRIC, espercialmente en China», subrayó.

El desplazamiento del poder económico a China tiene también que ver con que ese paí­s, tras la crisis financiera asiática, en 1997, amasó reservas en divisas que ahora son las mayores del mundo.

Y esas reservas siguen aumentando: a finales de septiembre, las reservas alcanzaron los 1,9056 billones de dólares, según cifras oficiales.

No es por casualidad que un paí­s como Pakistán, que siempre se apoyó en Estados Unidos, no buscó ayuda esta vez en Washington, sino en Pekí­n, donde está ahora el dinero.

El Financial Times reportó el martes que el presidente paquistaní­, Asif Ali Zardari, buscarí­a obtener de Pekí­n un préstamo preferente de entre 500 millones y 1.500 millones de dólares para superar la crisis financiera actual.

Y su pedido tuvo éxito: aunque Pekí­n no precisó el monto de esa ayuda, China se comprometió hoy a ayudar a Islamabad a evitar el desastre financiero.