El gobierno estadounidense anunció hoy que profundizará el plan de rescate del sistema financiero en crisis, mediante la compra de acciones en instituciones financieras por 250 mil millones de dólares, al tiempo que la Reserva Federal garantizará préstamos de corto plazo para empresas.
Los anuncios fueron bien recibidos por la bolsa de Nueva York, que abrió en fuerte alza, al día siguiente de una recuperación espectacular: el Dow Jones ganaba 4,05% y el Nasdaq 2,24% en la apertura, a las 13H30 GMT.
Las nuevas medidas fueron presentadas muy temprano en la mañana por el presidente George W. Bush y el secretario del Tesoro, Henry Paulson, artífice del plan de rescate de la economía norteamericana por 700 mil millones de dólares.
El gobierno destinará 250 mil millones de dólares de ese total a comprar acciones de bancos en problemas y nueve bancos importantes aceptaron que el gobierno tenga una participación accionaria a cambio de esta inyección de capital, anunció el titular del Tesoro.
El influyente cotidiano The Washington Post calificó la medida en su portada como una «nacionalización parcial» de la banca en Estados Unidos.
El gobierno, además, garantizará temporalmente los préstamos interbancarios y ofrecerá seguros de depósitos para múltiples cuentas, como parte de los esfuerzos globales para detener la crisis financiera.
Este ingreso histórico del Estado norteamericano en el capital de bancos privados, que había sido adelantado como una posibilidad el pasado viernes, será realizado a través de acciones preferenciales, indicó Paulson, precisando que, como contraparte, estas instituciones deberán aceptar restricciones en materia de remuneraciones de sus ejecutivos mejor pagos.
«Hoy estamos tomando medidas determinantes para proteger la economía estadounidense», dijo Paulson. «Lamentamos tener que tomar estas acciones. Las acciones de hoy no son las que hubiéramos querido, pero son lo que debemos hacer para restaurar la confianza en nuestro sistema financiero», agregó.
Por su parte, el presidente George W. Bush anunció medidas de menor envergadura pero igualmente sensibles en un contexto de desaceleración económica que golpea a las familias estadounidenses, cuyo consumo representa 70% del Producto Interno Bruto de la primera economía mundial.
Bush anunció que el gobierno estadounidense garantizará las cuentas de pequeñas empresas para sus operaciones diarias.
«Estas medidas no están destinadas a tomar el control de la economía de mercado, sino a preservarla», declaró el presidente, durante un discurso desde la Casa Blanca.
Al mismo tiempo, el organismo federal estadounidense de seguros de depósitos bancarios (FDIC) anunció el martes que garantizará las nuevas obligaciones lanzadas por los bancos durante tres años, como forma de relanzar un mercado de créditos golpeado por la crisis.
La FDIC ampliará además su garantía a todos los depósitos bancarios que no den intereses cualquiera sea su monto.
Los dos candidatos a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, el demócrata Barack Obama, primero en los sondeos, y su rival republicano, John McCain, multiplicaron en los últimos días sus propuestas con iniciativas para sacar a Estados Unidos de la peor crisis económica desde los años 1930.
McCain presentó este martes una serie de medidas destinadas a apoyar a los jubilados, los ahorristas y los propietarios de inmuebles, que tiene como idea principal una reducción de impuestos a las personas de la tercera edad.
Obama de su lado, aboga por una reducción impositiva para crear nuevos puestos de trabajo y una moratoria de los embargos de viviendas, en momentos en que cientos de miles de familias en Estados Unidos pierden sus casas por no poder pagar las hipotecas.