El mayor problema que afrontan las personas que viven con VIH/SIDA en la región centroamericana, es el estigma y la discriminación, lo cual genera que no se efectúen la prueba, debido al miedo a afrontar lo que representa en la sociedad tener la enfermedad.
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Según Tatiana Drumound, pediatra infectóloga del Instituto Carlos Tercero de España, hay mucha discriminación debido a la gran desinformación y la ignorancia sobre los mecanismos de transmisión de la enfermedad en los países centroamericanos. Sin embargo, advierte que esta situación es similar en el resto de Latinoamérica.
«El desconocimiento en la población sobre las formas de transmisión hace que tengan miedo.
Por ejemplo, les hace pensar aún que la enfermedad se transmite por medio del sudor, abrazos o besos; lo cual genera rechazo de la población a la persona portadora del virus», aseguró
Cambio de actitud
A criterio de la experta, la formación de las personas que prestan servicios de salud y la educación de la comunidad, son fundamentales para el cambio de actitudes en la comunidad.
En ese contexto, en colaboración con la Agencia Española para la Cooperación y Desarrollo, desarrollan el primer encuentro regional dedicado en atención integral en VIH/SIDA, para enfermeros, enfermeras, psicólogos, psicólogas y trabajadoras sociales.
Drumound indica que antes de la prueba de VIH el paciente debe recibir consejería sobre los alcances de hacerse el diagnóstico y sobre los resultados que pueden ser positivos o negativos. En Centroamérica es obligatorio firmar un consentimiento antes de efectuar el análisis y adicionalmente se efectúa la consejería postprueba.
En la región latinoamericana hay dos millones de casos.
En Guatemala se estima que hay 61 mil casos de personas infectadas, de ellos 2,700 son niños, la tasa de transmisión es de 0.9%.