Reunión sobre conflicto


La Unión Europea (UE) y la ONU pondrán toda la carne en el asador hoy por la noche para fijar los últimos detalles de las reuniones de mañana en Ginebra, las primeras discusiones directas entre Rusia y Georgia desde su conflicto de agosto.


Las conversaciones ginebrinas se inaugurarán mañana en la sede europea de la ONU, bajo los auspicios de esta última, la UE y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ya llegó hoy a Ginebra, mientras que la OSCE estará representada por su presidente, Alexander Stubb, ministro finlandés de Relaciones Exteriores.

Pero a menos de 24 horas de su inicio, seguí­an siendo «completamente vagas» la naturaleza exacta de las reuniones, su agenda y la composición de las delegaciones, según diplomáticos de la ONU.

Ban participará hoy la noche en una cena de alto nivel -junto con el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, y el jefe de la diplomacia de la UE, Javier Solana- antes de que las conversaciones empiecen oficialmente el miércoles, rebajadas a nivel de expertos.

Propuestas el 8 de septiembre por el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y su homólogo Nicolas Sarkozy, este último en calidad de presidente de turno de la UE, las reuniones de Ginebra han sido presentadas como «el comienzo de un proceso» para resolver el conflicto ruso-georgiano de agosto por la región separatista de la república caucásica de Osetia del Sur.

Una de las principales incógnitas es el estatus -si es que acuden a Ginebra- de los representantes de Osetia del Sur y Abjasia, la otra región separatista georgiana.

Estos dos territorios fueron reconocidos por Rusia como estados independientes a finales de agosto pero para la comunidad internacional siguen formando parte de Georgia.

El ministro georgiano de Reintegración, Temur Iakobashvili, declaró a la AFP que «en Ginebra no habrá delegaciones separadas de las autoridades separatistas de Abjasia y Osetia del Sur».

Tiflis indicó por su parte que su delegación podrí­a contar con representantes de las poblaciones osetas y abjasias progeorgianas para contrarrestar a los separatistas.

Y en cuanto a estos últimos, Iakobashvili aclaró que «si los rusos así­ lo desean, pueden incluir a los abjasios y osetos en su delegación».

Sin embargo, Moscú insistió en que las conversaciones sólo serán posibles si los separatistas cuentan con representaciones propias.

La agencia rusa Interfax citó al viceministro de Relaciones Exteriores de Osetia del Sur, Alan Pliev, quien anunció el enví­o a Ginebra de una delegación encabezada por el jefe del gobierno de esa región, Boris Chochiev.

Un diplomático cercano a las conversaciones propuso el viernes un compromiso para superar la situación: que los representantes separatistas participen en los grupos de trabajo pero no en las sesiones plenarias de alto nivel.

En éstas, según el diplomático, sólo participarí­an los representantes de la ONU, la OSCE y la UE, así­ como los embajadores o viceministros de Estados Unidos, Rusia y Georgia.

Ese diplomático justificó la presencia de osetos y abjasios en los grupos de trabajo porque en estos se discutirá la «seguridad y estabilidad» en la región, así­ como el problema de los desplazados por el corto conflicto de agosto por Osetia del Sur y el anteriormente mantenido a principios de los años noventa entre Georgia y Abjasia.

Las tropas rusas entraron en Georgia el 8 de agosto en respuesta a una ofensiva lanzada por Tiflis para retomar el control de Osetia del Sur.

El 8 de octubre, Rusia retiró sus tropas de Georgia, a excepción de las desplegadas en ambas regiones separatistas, cumpliendo así­ lo acordado entre Medvedev y Sarkozy.