Cumbre busca ampliar a los 27 el plan europeo contra crisis financiera


Tranquilizados por el aparente éxito del plan de rescate bancario adoptado por el Eurogrupo, los lí­deres de la Unión Europea (UE) abren mañana en Bruselas una cumbre para ampliar a los 27 miembros del bloque esa respuesta ante la crisis financiera, que ha opacado por completo los problemas para ratificar el Tratado de Lisboa.


«Espero del Consejo Europeo la confirmación y el reforzamiento de este esfuerzo de coherencia», dijo hoy el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al referirse a la cumbre de dos dí­as que tiene lugar en medio de la recuperación de las bolsas mundiales tras el acuerdo alcanzado el domingo pasado por los paí­ses de la Eurozona.

En una reunión de emergencia el domingo en Parí­s, los 15 paí­ses de la UE que comparten la moneda única acordaron un plan conjunto para hacer frente a la crisis financiera centrado en dos pilares: la garantí­a de los préstamos interbancarios y el apoyo a las entidades para evitar su quiebra, recurriendo incluso a recapitalizaciones.

Este plan multifacético, que llegó luego de varias semanas de incertidumbre, medidas aisladas y disputas entre los Estados miembros de la UE, se inspira en el modelo diseñado para el Reino Unido por el primer ministro británico Gordon Brown, cuyo paí­s no integra la zona euro.

Ahora, la intención del jefe de Estado francés Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio de la UE, es que los restantes miembros del bloque se sumen a la iniciativa en la cumbre de Bruselas, con la amenaza latente de una fuga de capitales para aquellos que no lo hagan.

«Todaví­a queda trabajo por hacer. Vemos luz al final del túnel pero todaví­a no hemos llegado allí­. Tratar de ir solo en este clima podrí­a ser un error fatal para cualquier gobierno», afirmó Durao Barroso en una conferencia de prensa.

En ese marco, los lí­deres europeos analizarán nuevas ideas para apoyar a los bancos y regular mejor el sector.

De su lado, la Comisión Europea ya ha propuesto una mejor coordinación de los supervisores nacionales bancarios de la UE y tiene pensado presentar una iniciativa para regular a las agencias de calificación financiera.

Si esta cumbre de Bruselas parecí­a centrada hasta hace poco en los problemas institucionales que tiene la UE desde que Irlanda rechazó por referéndum el Tratado de Lisboa en junio pasado, está claro que la cuestión pasó a un segundo plano por la amplitud de la crisis financiera.

De todos modos, Irlanda «no está todaví­a en condiciones de ofrecer una lí­nea clara y definitiva de cómo responder al desafí­o de dar el apoyo y la ratificación irlandesa al Tratado del Lisboa», indicó el canciller español Miguel íngel Moratinos el lunes en Luxemburgo, tras una reunión con sus homólogos.

Si bien Moratinos dijo ser «optimista» y esperar que Irlanda presente alguna alternativa en la cumbre de diciembre próximo, la mayorí­a de los responsables europeos admiten en voz baja que el Tratado de Lisboa no entrarí­a en vigencia a mediados de 2009, como se pretendí­a.

Durante la cumbre, los responsables europeos debatirán por otra parte la reanudación inmediata de las negociaciones entre la UE y Rusia para un acuerdo de asociación estratégica, congeladas desde septiembre por el conflicto en Georgia.

Además, discutirán el plan de la UE de lucha contra el cambio climático, cuyos objetivos iniciales algunos ponen en duda, y aprobarán el «Pacto europeo de Inmigración y Asilo» presentado por Francia, y cuyo objetivo principal es atraer a los inmigrantes más calificados y rechazar al resto.