Incertidumbre prevalece pese a victoria electoral de conservadores


Lituania prevé arduas negociaciones para la formación de un nuevo gobierno tras las elecciones legislativas de ayer, en las que se impuso la oposición conservadora por un margen escaso, y un duro enfrentamiento en la segunda vuelta dentro de dos semanas.


De acuerdo con cifras casi definitivas, los conservadores obtuvieron el domingo 18,5% de los votos, superando a los socialdemócratas (LSDP), en el poder en forma casi ininterrumpida desde 2001.

El LSDP del primer ministro saliente Gediminas Kirkilas obtuvo sólo 12% de los votos y llegó en cuarta posición.

El asombroso Partido Popular de la Resurrección, fundado en mayo por Arunas Valinskas, un productor de televisión, llegó detrás de los conservadores, con 15% de los votos.

Los socialdemócratas también se vieron aventajados por el partido populista Orden y Justicia del ex presidente Rolandas Paksas, destituido en 2004 por un caso de corrupción.

Otra organización populista, inclinada más a la izquierda, el Partido Laborista, recibió 10% de los votos, a pesar de haber llegado en primer lugar en las últimas legislativas de 2004.

Ese partido, dirigido por un multimillonario de origen ruso vinculado al gran grupo del gas Gazprom, Viktor Uspaskich, se vio perjudicado por los problemas judiciales de su jefe en los últimos años, sospechoso de malversación de fondos y fraude fiscal.

Dos partidos liberales rivales, así­ como un movimiento que representa a la minorí­a polaca de Lituania, superaron por escaso margen el tope del 5% requerido para entrar al Parlamento unicameral.

De los 141 diputados, 70 son elegidos por el sistema proporcional y la otra mitad es elegida directamente en comicios mayoritarios a dos vueltas. La segunda vuelta tendrá lugar dentro de dos semanas en la casi totalidad de las circunscripciones.