Paul Krugman gana Premio Nobel de Economí­a


Una foto de archivo del economista estadounidense Paul Krugman, quien fuera anunciado hoy como el Premio Nobel de Economí­a de este año, por sus análisis de los patrones comerciales en la localización de la economí­a activa.

El estadounidense Paul Krugman, un especialista de los intercambios comerciales y editorialista del New York Times muy crí­tico con la administración Bush, ganó hoy el Premio Nobel de Economí­a.


Krugman, de 55 años, elaboró una teorí­a que integra los efectos de los intercambios comerciales y la globalización y los factores que determinan los procesos de urbanización a escala planetaria, apuntó la Real Academia de las Ciencias de Suecia.

Profesor en la Universidad de Princeton, y conocido por sus crí­ticas virulentas contra la polí­tica económica del presidente George W. Bush, Krugman fue premiado por su «análisis de los patrones comerciales», indicó el comité Nobel.

«Creo mucho en la continuación de mi trabajo. Espero que las cosas no cambien mucho», declaró el laureado a la televisión sueca tras saber que le ha sido atribuido el prestigioso galardón.

«El enfoque de Krugman está centrado en la premisa de que muchos bienes y servicios pueden producirse más baratos en grandes series, un concepto conocido en general como economí­a de escala», indicó el jurado.

Pero a diferencia de la teorí­a comercial tradicional, que considera que las diferencias entre paí­ses explican por qué algunos exportan productos agrí­colas y otros, bienes industriales, «la teorí­a de Krugman clarifica por qué el comercio mundial está dominado por paí­ses que no sólo tienen condiciones similares, sino que también comercian productos similares», según el jurado.

El economista estadounidense ha elaborado una nueva visión del comercio mundial según la cual la globalización lleva a la concentración, tanto en términos de lo que un centro productivo fabrica como el lugar en que estos centros se sitúan.

Concretamente, su teorí­a muestra que la globalización favorece un modelo por el que la gente se ve atraí­da hacia los centros urbanos.

«Las teorí­as de Krugman han mostrado que el resultado de esos procesos puede ser que las regiones queden divididas en un centro urbano altamente tecnológico y una «periferia» menos desarrollada», apuntó el jurado.

La cuestión de la cada vez mayor concentración demográfica en las ciudades tiene rango de debate polí­tico en cualquier parte del mundo, pero en especial en los paí­ses en ví­as de desarrollo.

En esos paí­ses, los centros urbanos intentan tener las infraestructuras necesarias para afrontar ese volumen de población, y al mismo tiempo la urbanización dificulta una polí­tica de lucha contra la contaminación medioambiental.

En su último editorial fechado este lunes, Krugman rendí­a homenaje a la acción del primer ministro británico Gordon Brown, preguntándose si éste no ha «salvado el sistema financiero mundial».

El editorialista consideraba que el gobierno laborista, que anunció un plan que incluye garantí­as de préstamos interbancarios y la entrada del Estado en el capital de grandes bancos, ha demostrado más «claridad y determinación» que ningún otro paí­s en la crisis financiera, criticando de paso la respuesta de Estados Unidos, que estima demasiado «ideológica».

En 2007, el Nobel de Economí­a fue concedido a los estadounidenses Leonid Hurwicz, Eric Maskin y Roger Myerson por sus trabajos basados en los mecanismos de intercambios destinados a mejorar el funcionamiento de los mercados.

Entre su primera edición en 1969 y 2007, el más joven de los premios Nobel ha sido atribuido a 40 ciudadanos estadounidenses, de un total de 58 laureados.

Los galardonados de este año recibirán de manos del rey de Suecia una medalla de oro, un diploma y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1,03 millones de euros), en una ceremonia que se celebrará el 10 de diciembre en Estocolmo.

ESPERANZA


El estadounidense Paul Krugman, que hoy fue galardonado con el Premio Nobel de Economí­a, espera que la gloria no perturbe demasiado su vida y su trabajo, según declaró a la televisión sueca.

«Esto trastocará sin duda mis próximos dí­as», dijo Krugman, de 55 años, en una entrevista telefónica desde Washington tras el anuncio de su recompensa.

«Espero que en dos semanas vuelva a ser la misma persona que antes. Soy un gran convencido de la continuación del trabajo. Espero que esto no cambie mucho las cosas», agregó.

Krugman, profesor en la Universidad de Princeton y crí­tico acerbo del presidente estadounidense George W. Bush, elaboró una teorí­a que integra los efectos de los intercambios comerciales y la globalización con los factores determinantes de los procesos de urbanización a escala planetaria.