Los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 se reúnen hoy en Washington, en un encuentro sin precedentes entre países ricos y emergentes para coordinar medidas contra la crisis financiera global.
Será la primera vez que el G7 de naciones industrializadas consulte a países emergentes como China, India, Brasil, México o Rusia a causa de una crisis que se inició en un país rico, Estados Unidos.
El presidente estadounidense, George W. Bush, saludó hoy la cooperación internacional para enfrentar la crisis, incluida la reunión del G20, en un encuentro con los ministros de Finanzas del G7 en la Casa Blanca.
«Dado que nuestras naciones enfrentan desafíos excepcionales para nuestros sistemas financieros individuales, debemos continuar trabajando en colaboración y asegurarnos de que nuestras acciones estén coordinadas», expresó.
«Todos nosotros reconocimos que hay una crisis global seria que requiere una respuesta global seria», dijo Bush en el jardín de las rosas de la Casa Blanca, tras una reunión de 40 minutos con los ministros de Alemania, Canadá, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, y los titulares del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, y el Banco Mundial (BM), Robert Zoellick.
«Los líderes reunidos este fin de semana en Washington están todos trabajando con las mismas metas», aseguró. «Estamos juntos en esto, saldremos juntos de esto», añadió.
En el encuentro del G20, que comenzará a las 22H00 GMT en la sede del FMI, se espera que las naciones de economías emergentes como China, India, Brasil y México apoyen un plan de acción anunciado el viernes por los sietes países más industrializados.
Pero según señaló el viernes a periodistas el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, este grupo de países emergentes propondrá a su vez mecanismos para contener la crisis, que la última semana sacudió a los mercados del mundo.
Mantega no dio precisiones sobre las propuestas que el gobierno brasileño presentará a nombre de la mayor economía latinoamericana, señalando que serían comunicadas el sábado.
El viernes el G7 presentó un plan de acción «urgente y excepcional» que utilizará «todas las herramientas disponibles» para intentar contener la debacle.
En este plan, se comprometen a «continuar trabajando juntos para estabilizar los mercados financieros y restaurar el flujo de crédito».
Ese plan incluye, en el caso de Estados Unidos, una intervención histórica en los bancos del país, que implica la compra de acciones, algo que no se veía desde la década de 1930.
La iniciativa incluye cinco puntos, en los que se comprometen entre otros a «utilizar todas las herramientas disponibles para respaldar a instituciones financieras importantes para el sistema y prevenir su quiebra», y a dar «todos los pasos necesarios para descongelar los mercados de crédito y moneda».
En Europa, los jefes de Estado y de gobierno de los 15 países de la zona euro tratarán de acordar un plan de acción común ante el agravamiento de la crisis durante una cumbre el domingo en París, en la que participarán el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el titular del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.
La reunión del G20 tendrá lugar en el marco de las asambleas de otoño boreal del FMI y el BM este fin de semana en Washington, luego de una semana negra para los mercados bursátiles de todo el mundo.
El director ejecutivo del Banco Mundial, Michael John Hofmann, llamó a los países industrializados a no «ocuparse sólo de ellos» frente a la crisis financiera mundial y a no olvidar a Africa, en entrevista publicada el sábado en Alemania.
«El riesgo es importante e inquietante cuando los países industrializados se ocupan sólo de ellos y olvidan que las consecuencias de la crisis, originada en particular en Estados Unidos, afectan también a otras partes del mundo, entre ellas Africa», dijo Hofmann a la radio alemana Deutschland Radio Kultur, según un comunicado de la cadena.
La crisis puede provocar una baja del crecimiento, pues los precios de los insumos aumenta y la inflación oscila entre 20 y 60% según los países, agregó.
La ministra alemana de Cooperación y Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, exhortó el viernes en Washington antes de la reunión anual del Banco mundial a los países industrializados a continuar sus ayudas a los países más pobres.
«Estamos frente a una situación dramática en los países en desarrollo» y «es por interés de los propios países industrializados hacer que la división del mundo entre ricos y pobres no aumente», añadió.
La crisis mundial ya ha afectado a las bolsas de Africa, en El Cairo y Johannesburgo.