¡10 hurras en octubre!


Mientras el presidente Colom, su esposa y sus colaboradores viajaban a Taiwán invitados por el gobierno de la isla, para compartir las celebraciones del doble 10 y según dijo solicitar más ayuda para nuestro paí­s, aunque yo dirí­a primero agradecer todo lo que ya hemos recibido de ellos, desde jornadas médicas, música y danza, la carretera a Sanarate, y un montón de ayudas más; los guatemaltecos abrí­amos los monederos y juntábamos las monedas para comprarnos un Big Mac.

Edith González

Una actividad que cumple ya diez años de realizarse y que además de permitirnos compartir en familia o amigos de una comida nos deja la satisfacción de colaborar con una empresa que a su vez brinda asistencia a otros guatemaltecos.

En el pasado se destinaron las ganancias de la venta a la Unidad de Cirugí­a Cardiovascular, UNICAR, incluso se apreció al doctor Aldo Castañeda despachando el producto. Y no es que ese centro de atención ya no requiera ayuda, sino que existen muchos otros que también la necesitan.

Así­ que se decidió por diversificar la donación y este año el monto de lo recaudado correspondiente a la venta de 274, 618 Big Mac, lo que hace un total de Q 5 millones 286 mil 496 quetzales con 50 centavos será destinado a adquirir aparatos auditivos para niños de escasos recursos; apoyar a la Escuela Hospitalaria del Hospital Roosevelt que forma personal de enfermerí­a, el que finalmente laborará en distintos centros hospitalarios e incluso en atención a pacientes individuales.

Otra parte será destinada a la construcción del segundo Hogar de Ronald, una casa fuera de la casa. Un sitio en donde familiares de pacientes que viven muy lejos del hospital pueden hospedarse unos dí­as para estar cerca de su ser querido que debe ser intervenido quirúrgicamente.

Esta cercaní­a brinda no solo un apoyo al familiar sino una ayuda al personal de asistencia, el que observa como el paciente se recupera mejor y más pronto al escuchar las voces de sus seres queridos, contemplar su rostro y sentir su presencia.

Este año Mac Donald tuvo la visita del doctor Rafael Espada, si bien no para despachar sí­ para comprar, colaborar con la causa y compartir con su amigos de la Escuela Luz Isabel Sánchez.

Una semana para agradecer, a la República de China Taiwán y su gente por todas sus donaciones a cada uno de los que pudieron y consumieron su Big Mac y a doña Yolanda de Cofiño por su firme apoyo a los guatemaltecos más necesitados y a aquellos que con su esfuerzo y dedicación harán de la nuestra una patria mejor.

Ojalá más empresarios nos invitaran también a compartir su ayuda a otros guatemaltecos, seguramente que allí­ estarí­amos para cooperar en la construcción de una mejor nación.