Guatemala no es sólo un país de contrastes y de bellezas naturales, también es de injusticia, desigualdad, corrupción e impunidad.
EX PRESIDENTE SE SOMETE A LA JUSTICIA. El ex presidente de la República, Alfonso Portillo Cabrera, prófugo de la justicia guatemalteca desde el 2005, fue extraditado hacia Guatemala por las autoridades mexicanas. A Portillo Cabrera se le acusa de peculado por el desvío de 120 millones de quetzales, un delito que de conformidad con el Código Penal guatemalteco vigente, goza de excarcelación bajo fianza; es decir, que mediante el pago de una caución económica el acusado puede gozar de libertad condicional. Lo establecido en la norma penal, sirvió de base al juez pesquisidor quien fijó una fianza por valor de un millón de quetzales, lo que permitió que el ex mandatario quedara en libertad ligado a proceso, por tanto, la prohibición de abandonar el país y la obligación de presentarse periódicamente al Tribunal mientras se ventila el juicio respectivo. Esta decisión judicial ha sido interpretada por algunos sectores como una componenda con el Gobierno para favorecer a Portillo, por esta razón, estiman que se ha puesto en juego la credibilidad del sistema de justicia. Otros consideran que la fianza impuesta es demasiado baja con respecto a la cuantía del delito y hay quienes estiman que el ex gobernante debiera estar en prisión.
PROCESO CONTRA 9 MILITARES SIGUE PENDIENTE. La investigación del desfalco por Q120 millones también involucra a nueve militares, contra quienes las autoridades judiciales aún no han podido efectuar las diligencias ordenadas en el 2005. Entre los militares señalados figuran dos ex ministros de la Defensa, jefes financieros y de presupuesto del Ejército durante la administración de Portillo. A ellos se les sindica de ser los responsables de haber facilitado el saqueo en el Ministerio de la Defensa. Esto sucede por la ineficacia del Ministerio Público que no ha tenido la capacidad de impulsar las acciones pertinentes y porque los fiscales argumentan que los trámites no se han podido ejecutar, debido a los numerosos recursos que los efectivos del Ejército han interpuesto para bloquear el proceso. Los sindicados son los ex ministros Eduardo Arévalo Lacs y ílvaro Lionel Méndez Estrada, también se implica a Luis Alberto Gómez Guillermo, Sergio Hugo Cárdenas Sagastume, Henry Leonel Galindo Mejía, Moisés Galindo, Enrique Ríos Sosa, Sergio Porres y Saúl Méndez.
Cabe recordar que por los desfalcos en el Ministerio de la Defensa y en el Estado Mayor Presidencial, han sido asesinadas o desaparecidas varias personas, entre ellas el capitán asimilado Juan José de León Pineda, quien testificó en la Fiscalía Anticorrupción.
ABUSOS CONTRA LA LIBERTAD DE INFORMACIí“N. Los comunicadores sociales continúan sometidos a abusos y exceso de fuerza por parte de agentes de la Policía Nacional Civil PNC, que impiden la labor informativa de los periodistas. Esto ocurrió cuando cubrían la llegada del ex presidente Portillo a la Torre de Tribunales, adonde acudió para presentarse ante el juez competente que conoce del caso de peculado por el citado desvío de Q120 millones.
EL ENIGMA. ¿Tiene la justicia guatemalteca la fuerza e independencia para la aplicación de la ley?, ¿Seguiremos en el reinado de la impunidad? Cosas veredes Sancho amigo.
P.S. HOMENAJE Pí“STUMO A OLIVERIO CASTAí‘EDA DE LEí“N. El gobierno anunció la entrega de la Orden del Quetzal, máxima condecoración del país, a la familia de Oliverio Castañeda de León, ex Presidente de la Asociación de Estudiantes Universitarios AEU ejecutado en 1978. El resarcimiento moral es obligación del Estado, pero ¿qué pasó con los asesinos, la justicia y la impunidad?