Nobel de Fí­sica atribuido a un norteamericano y dos japoneses


El fí­sico japonés Toshihide Maskawa ofrece una conferencia de prensa luego de que recibiera el anuncio de haber obtenido el Premio Nobel.

El Premio Nobel de Fí­sica 2008 fue atribuido al norteamericano Yoichiro Nambu y a los japoneses Makoto Kobayashi y Toshihide Maskawa por trabajos separados sobre la fí­sica de las partí­culas elementales de la materia, llamadas quarks, anunció hoy el Comité Nobel.


Nambu, de 87 años, nacido en 1921 en Japón y que trabajaba en el Instituto Enrico Fermi de Chicago, recibirá la mitad del premio por «el descubrimiento del mecanismo de la ruptura espontánea de simetrí­a en fí­sica subatómica», según los considerandos del Comité Nobel.

Sus trabajos alimentan la teorí­a del «Modelo estándar», que trata de describir las partí­culas elementales que ayudan a explicar la naturaleza de la materia y los orí­genes del universo, creado en el «Big Bang» hace unos 14 mil millones de años.

Los dos cientí­ficos nipones fueron galardonados «por el descubrimiento del origen de la ruptura espontánea de simetrí­a que supone la existencia de por lo menos tres familias de quarks en la naturaleza», agregó el comité.

Kobayashi, de 64 años, es profesor honorario del centro de investigaciones de Tsukuba (Japón). Maskawa, de 68 años, es profesor honorario en el Instituto de Fí­sica teórica de Yukawa (Japón).

Durante la formación del universo, la materia existí­a bajo la forma de una especie de sopa densa y caliente llamada plasma quarks-gluons. Al enfriarse, unas partí­culas llamadas quarks se aglutinaron en protones y neutrones y otras partí­culas compuestas.

La cuestión de la simetrí­a forma parte de los grandes enigmas de la fí­sica. Durante la formación del universo, en el momento del Big Bang se produjeron cantidades iguales de materia y de antimateria que hubieran debido anularse mutuamente.

Pero «no sucedió así­», señala el comunicado del Comité Nobel. «Hubo una minúscula desviación de una partí­cula suplementaria de materia por cada 10.000 millones de partí­culas de antimateria. «Es esta ruptura de simetrí­a que parece haber permitido sobrevivir a nuestro universo», agregó la academia.

No obstante, buena parte de lo que realmente sucedió en nuestro universo no ha sido explicada. El supercolisionador de partí­culas que acaba de comenzar a funcionar en Ginebra debe tratar de encontrar respuestas, recordaron los miembros del jurado.

Maskawa afirmó que estaba encantado de que Nambu hubiera sido premiado.

«Estoy feliz de que Nambu lo haya ganado. Yo pensé que este año habí­a más posibilidades», dijo Maskawa, citado por la agencia nipona Jiji Press.

Kobayashi indicó que recibir la noticia del Comité Nobel lo asombró.

«Es un gran honor. No podí­a creerlo», declaró Kobayashi a la radio sueca en una entrevista, agregando que «no lo esperaba».

Por su parte, el fí­sico francés Yves Sacquin, del Instituto de Investigación sobre las Leyes Fundamentales del Universo de Parí­s, sostuvo que «(las teorí­as) de Kobayashi y Maskawa son el patrón para nuestro trabajo cotidiano».

El año pasado, el francés Albert Fert y el alemán Peter Grí¼nberg recibieron el Premio Nobel de Fí­sica por haber descubierto una tecnologí­a, la magnetorresistencia gigante, que permite leer la información almacenada en los discos duros.

El Nobel de Fí­sica es el segundo premio atribuido esta semana.

El de Medicina 2008 inició la temporada de los Nobel el lunes, al recompensar al alemán Harald zur Hausen y a los franceses Franí§oise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier por sus trabajos separados sobre los virus responsables del cáncer del cuello del útero y del sida.

El inventor y cientí­fico sueco Alfred Nobel, que no tuvo hijos, creó los Premios que llevan su nombre en su testamento, redactado en 1895, legando su fortuna a un fondo destinado a honrar «a quienes, durante el año precedente, hayan otorgado el mayor beneficio a la Humanidad».

Los laureados del Nobel de Fí­sica recibirán el 10 de diciembre de manos del rey de Suecia una medalla de oro, y compartirán un cheque de 10 millones de coronas suecas (1,02 millones de euros). El cientí­fico norteamericano recibirá 5 millones de coronas y los dos japoneses compartirán la otra parte.

SEMBLANZA


El fí­sico estadounidense Yoichiro Nambu, uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Fí­sica 2008 hoy, revolucionó el pensamiento cientí­fico sobre la naturaleza de las partí­culas subatómicas y cómo se mueven.

Tras más de medio siglo a la vanguardia en su especialización, Nambu, de 87 años, ganó la mitad del prestigioso premio por un trabajo que data de la década de 1960 y que refiere al mecanismo de «ruptura espontánea de simetrí­a» en la fí­sica subatómica, indicó el Comité Nobel.

Nambu comparte el prestigioso galardón con los fí­sicos japoneses Makoto Kobayashi y Toshihide Maskawa.

Su investigación cambió para siempre la comprensión por parte de los cientí­ficos de cómo se mueven las partí­culas e iluminan una gama de fenómenos, incluyendo «el origen mismo del cosmos en el «Big Bang» hace unos 14.000 millones de años», según el Comité.

Nambu se ha ganado un profundo respeto entre sus colegas.

Edward Witten, colega en el Instituto para Estudios Avanzados de Princeton, Nueva Jersey, indicó en 1995 en un artí­culo en la revista Scientific American: «La gente no lo comprende, porque es tan clarividente».

Otro fí­sico, Bruno Zumino, de la Universidad de California en Berkeley, confesó en el mismo artí­culo que cuando lo conoció a veces le costaba comprender el innovador trabajo de Nambu.

«Pensaba que si podí­a descubrir lo que Nambu estaba pensando entonces, estarí­a 10 años adelantado en el juego», indicó entonces Zumino. «Por lo que hablaba con él por mucho tiempo. Pero para cuando entendí­a lo que decí­a, habí­an pasado 10 años».

Nacido en 1921, Nambu recibió su doctorado en la Universidad de Tokio en 1952. Ese mismo año viajó a Estados Unidos para investigar y se quedó en ese paí­s, obteniendo la ciudadaní­a estadounidense en 1970.

Actualmente Nambu es profesor emérito del prestigioso Instituto Enrico Fermi, que integra la Universidad de Chicago y es un importante centro de investigación cientí­fica.

Entre los galardones que ha recibido, destaca la Medalla Nacional de Ciencia en 1982, el honor más alto en ciencia en Estados Unidos. También recibió la Medalla Benjamin Franklin en Fí­sica, el Wolf Prize en fí­sica, el Premio J. Robert Oppenheimer y la Medalla Max Planck.

Los premiados con el Nobel reciben una medalla de oro, un diploma y 10 millones de coronas suecas (1,42 millones de dólares) que pueden ser repartidos entre un máximo de tres ganadores por premio.

La entrega formal de los premios será el 10 de diciembre en Estocolmo.