Al menos 65 personas murieron cuando un violento sismo arrasó ayer una localidad situada en las montañas del sur de Kirguistán, cerca de la frontera china, indicaron fuentes oficiales hoy.
«El número de muertos ha alcanzado ya los 65», dijo en un comunicado el ministerio kirguiso de Situaciones de Emergencia.
Poco antes, el ministro de Situaciones de Emergencia, Kamchybek Tashiev, había anunciado un balance de 60 muertos.
«Según datos preliminares, más de 100 residentes resultaron heridos de diversa consideración», dijo Tashiev.
El ministerio de Situaciones de Emergencia precisó también que el sismo había destruido 120 de las 428 casas del pueblo de Nura, en el distrito de Alaisky (sur).
El Instituto de Geofísica Estadounidense (USGS) anunció que la magnitud del sismo, que se produjo a las 15H52 GMT, fue de 6,6.
«Las imágenes que vimos eran espeluznantes. El pueblo de Nura está completamente destruido. Hay muchos heridos», dijo Tashiev.
El Ministro precisó que aún no se ha establecido el número definitivo de muertos y heridos.
Las víctimas estaban siendo transportadas en helicóptero desde Nura, un pueblo de unos 960 habitantes, a la ciudad de Osh, a 220 kilómetros de allí.
Los responsables kirguisos indicaron que las tareas de rescate se estaban viendo dificultadas por la remota localización del pueblo y la falta de contacto telefónico.
«Los esfuerzos para asistir a las víctimas se están viendo dificultados por la distancia de los pueblos de los hospitales, por la falta de comunicaciones y los daños en las carreteras», dijo una responsable del ministerio de Sanidad, Dinara Sagynbaieva.
El epicentro del sismo se situó a 27,6 km de profundidad, a 48 km al norte de Karakul en Tayikistán, y a 58 km al este de Sary-Tash en Kirguistán, según un comunicado del USGS.
El presidente ruso Dimitri Medvedev expresó sus condolencias en un telegrama a su homólogo kirguiso Kurmanbek Bakiev y ordenó una participación rusa en las tareas de rescate.
Kirguistán, un país montañoso enclavado en Asia Central con una población de cinco millones, es uno de los Estados más pobres del antiguo espacio soviético y está situado en una zona sísmica activa.
En febrero de 2003, un sismo de magnitud 6,8 producido en el noroeste de China, y cuyo epicentro se situó cerca de Kirguistán, se saldó con 268 muertos.