«Guerra del tránsito»: gran desafí­o para candidatos a alcaldí­a


La «guerra del tránsito» en Sao Paulo, que dejó 1.570 muertos y 26.280 heridos en 2007, será el gran desafí­o para el alcalde que sea elegido en las municipales del domingo en la mayor metrópoli sudamericana, para las que 8,2 millones de votantes han sido convocados.

Uncas Fernández

El problema del tránsito en la ciudad es el más mortí­fero de Brasil: en promedio mueren 4,3 personas por dí­a y 72 resultan heridas.

Mata más que el sida, los problemas cardiovasculares, la insuficiencia renal y la tuberculosis, y por cada muerte, dos personas quedan con alguna secuela, según la Asociación Brasileña de Medicina del Tráfico.

Esa «guerra» y la salud son las mayores preocupaciones de los electores y de los tres principales aspirantes a alcalde que se enfrentan el domingo. En ese tema, las propuestas de los candidatos son similares: priorizar el transporte público con mejores servicios y tarifas bajas.

La ex alcaldesa Marta Suplicy (2001-2005), del Partido de los Trabajadores del presidente Luiz Inacio Lula da Silva (PT, izquierda), prometió «mantener la tarifa de ómnibus por un año y crear un Boleto Unico Semanal».

El actual alcalde, Gilberto Kassab (del partido Demócrata, DEM, derecha) coincidió en que «el año que viene no habrá aumento (del pasaje)» y apostó a «llegar un dí­a a tarifa cero, esa es nuestra meta».

El ex gobernador (2001-2006) y derrotado candidato presidencial en 2006, Geraldo Alckmin (del socialdemócrata PSDB) aseguró que procurará «mejorar la eficiencia del sistema (de transporte) y mantener la tarifa».

Suplicy, con 35% de las intenciones de voto está prácticamente segura en la segunda vuelta del domingo 26 de octubre. La incógnita es quién quedará en segundo lugar: Kassab (27%) o Alckmin (20%).

Una encuesta de Ibope realizada en setiembre alertó que los peores problemas a enfrentar son la salud (señalado por 23% de los consultados) y el tránsito (15%), seguidos por el desempleo (13%), contaminación, educación y seguridad pública (11%).

Pero el tránsito se ubica en el centro de las preocupaciones por su responsabilidad en la contaminación del aire y en las enfermedades que acarrea, además del estrés y las muertes en los accidentes.

La mayor urbe sudamericana, con 11 millones de habitantes, está cerca de la saturación con más de seis millones de vehí­culos circulando, más de 1.000 matriculados por dí­a y un promedio de 1,8 unidades por persona.

Los carros nuevos emiten 79.296 toneladas de monóxido de carbono, 20.860 de hidrocarburos, 5.950 toneladas de nitrógeno y 322 de azufre por año, lo que significa un aumento anual de 5% de la contaminación, según un estudio de la Universidad de Sao Paulo (USP).

El epidemiólogo Alfesio Luis Braga advirtió que «los contaminantes van directo a los pulmones todo el tiempo y a buena parte a la corriente sanguí­nea» causando enfermedades vasculares y respiratorias.

Por el tránsito complicado, los vecinos de Sao Paulo demoran en promedio dos horas por dí­a para llegar de su casa al trabajo, 20 minutos más que el año pasado, según encuesta de setiembre de la ONG Nossa Sao Paulo, sobre movilidad urbana.

Además de encarar los desafí­os para gobernar a la ciudad, que tiene el tercer mayor presupuesto de Brasil, detrás del gobierno federal y del gobierno del estado paulista, Suplicy y Alckmin ponen en juego su futuro polí­tico.

Un resultado positivo podrí­a catapultar la aspiración presidencial de Suplicy para disputar los favores de Lula con la jefa del gabinete federal Dilma Russef, favorita del mandatario a ser la candidata del PT en 2010, y uno negativo le condenará a un inamovible segundo plano.

Para Alckmin la alternativa es más dramática. Sólo un triunfo lo mantendrá a flote entre las principales figuras de la socialdemocracia.

Kassab, en tanto, tiene todo para ganar polí­ticamente, sea con dignos tercer o segundo puestos, y mucho más con la victoria, a la que puede aspirar el 26 de octubre en balotaje.