Centroamérica y la Unión Europea realizarán la quinta ronda de negociaciones del 6 al 10 de octubre en Guatemala para alcanzar un Acuerdo de Asociación entre los dos bloques en tres ámbitos fundamentales: el político, el de la cooperación y el comercial, el último el más espinoso.
Para llegar a ese objetivo, ambas regiones definieron una «hoja de ruta» que da a la región «mayores perspectivas y posibilidades para concluir un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea», según el ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica.
El canciller costarricense, Bruno Stagno, explicó que la «hoja de ruta» establece enero de 2010 como fecha para suscribir el convenio birregional en ocasión de la cumbre de ambos bloques en Madrid, durante la presidencia española de la UE.
Para ello, explicó Stagno este jueves, se espera concluir el proceso de negociación durante el primer semestre de 2009, y dedicar el segundo semestre a depurar los aspectos jurídicos de los textos.
La hoja de ruta «es factible, viable y enteramente realizable», sostuvo el jefe de la diplomacia costarricense, quien subrayó que a pocos días del inicio de la Quinta Ronda de Negociaciones, «Centroamérica ha demostrado que puede hablar con una sola voz y que puede negociar de manera conjunta con los 27 países de la UE y de la Comisión (Europea)».
El canciller destacó que tras el banderazo de salida de las negociaciones, en mayo de 2006, «Centroamérica, sin lugar a dudas, es la subregión que más avances ha registrado, que más rondas ha realizado y que más perspectivas y posibilidades tiene para concluir el Acuerdo de Asociación».
Sobre los avances del eje comercial, el ministro de Economía costarricense, Marco Vinicio Ruiz, expresó que ya existe un texto normativo avanzado, pero «se va a empezar la negociación sobre el programa de desgravación, se han dado movimientos importantes en normas de origen y avances en procedimientos aduaneros».
Entre tanto, el jefe negociador de ese país, Roberto Echandi, expresó que «hemos recibido señales muy importantes de la contraparte europea en el sentido de que la negociación con Centroamérica es la mejor posicionada» de todas las que tiene Europa actualmente.
Sin embargo, los equipos técnicos que se reunieron la semana pasada en Guatemala no alcanzaron a liberalizar el 90% de su comercio, un requisito europeo, para negociar el tema comercial.
El viceministro de Comercio Exterior de Guatemala, Rubén Morales, comentó que en la reunión los equipos técnicos centroamericanos alcanzaron a ponerse de acuerdo en 84% de los productos, pero sin incluir los más sensibles como el banano, el azúcar y el café.
El tema del banano es uno de los más espinosos, debido a las hondas diferencias que existen entre la UE y los países productores latinoamericanos, muy molestos por la política europea de cobro de aranceles.
La UE exige que Centroamérica se ponga de acuerdo en liberalizar el 90% de su comercio para avanzar en el tema comercial, uno de los tres pilares que componen el Acuerdo de Asociación, junto con el político y la cooperación.
Integración
La integración que buscan 11 países latinoamericanos ribereños del Océano Pacífico con las naciones asiáticas seguirá adelante, pese a la crisis financiera que azota a los mercados mundiales, dijo el canciller chileno, Alejandro Foxley, al fin de una reunión ministerial sobre el tema en Santiago.
«No vamos a alterar el curso hacia la integración de los países del área del Pacífico latinoamericano y su proyección hacia el Asia, por razón de una coyuntura financiera desfavorable», señaló el ministro en rueda de prensa tras la IV Reunión del Arco del Pacífico Latinoamericano.
«El compromiso que tenemos de trabajar en conjunto con Asia del Pacífico es un compromiso de Estado, de mediano y largo plazo», agregó el canciller.
La reunión del Arco se inició el jueves en Santiago y reunió a ministros y delegados de los once países latinoamericanos que integran la iniciativa: Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú.
La nueva iniciativa comercial comenzó a gestarse recién en enero de 2007, tras una primera reunión celebrada en la ciudad colombiana de Cali, y busca aumentar los niveles de comercio e inversiones de sus miembros con las naciones asiáticas, aprovechando la ubicación geográfica que les permite compartir la extensa ribera del Océano Pacífico.
La agrupación aún está en fase de consolidación y como objetivo final se estudia la creación de una gran área de libre comercio que integre a sus 11 miembros latinoamericanos.
La reunión de Santiago finalizó con una declaración de 25 puntos, donde se reafirmó el compromiso de avanzar en los esfuerzos destinados a impulsar la integración con Asia del Pacífico.
Se comprometieron además a integrar el sector privado y promover las inversiones en todas las áreas, sobre todo en infraestructura.
«Todos coincidimos en que en una época difícil necesitamos más comercio y no menos comercio», dijo Beatriz Leycegui, subsecretaria de negociaciones comerciales de México, también en rueda de prensa.
«Tenemos que trabajar mucho más rápido en este frente. No podemos quedarnos atrás. Tenemos que ser pragmáticos y trabajar sobre objetivos específicos», agregó.
El Arco tendrá su próxima reunión ministerial en marzo en Panamá.
El comercio entre América Latina y Asia del Pacífico es deficitaria, con un saldo negativo para la reunión que supera los 50 mil millones de dólares.
La principal nación asiática compradora de productos latinoamericanos es China, que compra fundamentalmente cobre a Chile y Perú y productos agrícolas a Brasil.