Los indicadores de crecimiento macroeconómico dan cuenta de que la inversión en el país aun es insuficiente para generar suficientes oportunidades de empleo para la población, refiere el canciller Haroldo Rodas.
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Cada día son más los jóvenes, estudiantes de educación media que se interesan por buscar oportunidades de empleo en el extranjero debido a la falta de condiciones estables en el país.
Desde las aulas empiezan a planear la forma en que migrarán hacia el Norte, ahorrando para realizar los trámites migratorios o como lo hace la mayoría, arriesgando su vida para viajar en condición de indocumentados.
El canciller Haroldo Rodas, refiere que el problema de la migración es estructural, por lo que no se vislumbra una solución a corto o mediano plazo en tanto que las condiciones del país no lo permitan.
El funcionario acepta que, a pesar del incremento en el número de plazas de empleo generadas por la inversión extranjera, ésta aún es insuficiente para cubrir las demandas de la más poblacional.
Símbolo macroeconómico
Rodas ofrece un ejemplo de la relación que existe entre los indicadores macroeconómicos y la migración, que pondría más de un economista a dudar sobre el positivismo del crecimiento del país que se anuncia para el próximo año.
Según el diplomático, la inversión extranjera directa en el país para este año sumará aproximadamente US $900 millones y se estima un crecimiento macro de 4.2%, lo cual significa un importante aumento en el número de oportunidades de empleo dentro del sector privado.
Sin embargo, los índices migratorios lejos de disminuir se han visto en constante crecimiento a lo largo de este año, lo que evidencia que las condiciones de vida en el país continúan de forma regular.
Para poder cerrar suficientes oportunidades de empleo en el país y evitar los masivos flujos migratorios hacia el Norte, Rodas estima que la inversión extranjera debería incrementarse hasta US $6 mil millones -lo cual significaría un incremento de 566% -, mientras que el crecimiento macro debería rondar entre los 11 y 12 puntos porcentuales.
Sombrío futuro
Así las cosas, detener la migración masiva en el país parece una tarea inalcanzable pero no imposible, por lo que el Estado debe asumir su compromiso para reducir los niveles de pobreza y desigualdad en el país, realizando esfuerzos en el corto plazo en el marco de un plan de largo plazo, refiere Luis Grajeda, representante de organizaciones de migrantes en Los íngeles, California.
«La mayoría de los migrantes no deja su país porque realmente así lo quiera, sino más bien porque queremos ver que nuestras familias vivan bien», señala Grajeda.
«En los pronunciamientos de las organizaciones de migrantes éstas piden mejores condiciones, cuando deberían estar exigiendo que las autoridades trabajen por mejorar el clima económico y de seguridad en el país para que puedan regresar», puntualiza.
La solución de largo plazo a la migración se alcanzará con un nuevo escenario que presente condiciones económicas estables, señala Rodas, no obstante éstas aún parecen una utopía para los migrantes que desean regresar al país, y más aun para los jóvenes que insisten en realizar su sueño americano.