Pobreza y desigualdad en el paí­s, de mal a peor


Como telón de fondo de la celebración mundial del dí­a internacional de los derechos de la niñez, representantes del Banco Mundial en Guatemala presentaron el informe «Alza de precios, mercados e inseguridad alimentaria y nutricional en Centro América: Capí­tulo Guatemala», que contiene una medición de la desigualdad de oportunidades en América Latina y el Caribe. Dicho informe enfatiza el impacto negativo que esta desigualdad tiene sobre la población infantil, al limitar sus posibilidades de acceso a servicios básicos, educación primaria, agua potable, saneamiento y electricidad.

Factor Méndez Doninelli

El estudio pone al descubierto que el sector social más vulnerable en cuanto a la falta de oportunidades, es el de la niñez; es decir, los niños y niñas de los paí­ses pobres, con altos niveles de desigualdad social, son quienes menos oportunidades tienen de alcanzar condiciones para una vida digna no sólo en el presente sino también al llegar a su la edad adulta. Esa condición frena el desarrollo de las sociedades. Indica el informe del BM que Guatemala es 80%% más desigual que el resto de paí­ses en el mundo y que la diferencia de igualdad de oportunidades para un niño rural con respecto a un niño urbano es de 10 a 1, lo que refleja con precisión la enorme brecha de desigualdad existente.

El mencionado estudio destaca que GUATEMALA, Honduras y Nicaragua son los paí­ses más alejados respecto a la meta de disminución de la pobreza y las desigualdades. Conforme el índice de Oportunidades Humanas IOP del Banco Mundial, Guatemala es uno de los paí­ses más atrasados en términos de universalizar la igualdad y las oportunidades, en donde las variables sociales de género, etnia, lugar de nacimiento y origen de los padres, provocan un impacto negativo sobre las oportunidades de acceso a los servicios básicos anotados, situación más agravada en la región Norte. La variable étnica es un factor clave que explica las diferencias de ingreso.

El señor Adriano González, representante en Guatemala del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF, aseguró que el 60%% de la población infantil guatemalteca vive en condiciones de extrema pobreza y recordó que Guatemala es el segundo paí­s de América Latina que tiene los í­ndices más graves de desnutrición crónica de niños y niñas menores de cinco años de edad. A nivel nacional existen quince municipios que registran hasta un 80%% de desnutrición crónica. De conformidad con los expertos internacionales de UNICEF, de cada 1,200 niños nacidos en el paí­s diariamente, 591 sufrirán desnutrición crónica; esto refiere a que el 50%% de infantes guatemaltecos tiene un futuro desalentador. La misma fuente sostiene que los niveles de pobreza en el paí­s han retrocedido a los del año 2000, debido al aumento en el precio de los alimentos.

Los datos e indicadores citados sobre la grave situación social y nutricional de la niñez en el paí­s, ofrecidos por organismos internacionales y de las Naciones Unidas, coloca la imagen de Guatemala ante los ojos del mundo como una nación poco interesada en el futuro de su población infantil, pero sobre todo ratifica que prevalece la desigualdad, exclusión y discriminación. Una nación donde alrededor del 10 %% de la población concentra los mayores ingresos y el 5 %% de productores concentra el 80 %% de la tierra productiva, apta para la explotación agrí­cola. Ante esta situación, los expertos recomiendan entre otras cosas, mayor inversión social en la niñez, demanda reiterada por el movimiento social a favor de los derechos de las personas menores de edad.

P.S. «39%% de los niños que ingresan a la escuela terminan la primaria y el 34%% llega a la educación media. Es algo vergonzoso» (Ana de Molina. Ministra de Educación de Guatemala.)