El presidente de Ecuador, Rafael Correa, inicia hoy una fase de polémicos ajustes al Estado tras la amplia mayoría lograda, en referendo de ayer, por la nueva Constitución que lo pone en carrera hacia su probable reelección en febrero de 2009.
Contabilizado un 80% de las mesas, Correa lograba un 64% de los votos a favor del proyecto, de acuerdo con el escrutinio divulgado hoy por la corte electoral.
El mandatario se adjudicó «un aplastante triunfo» en la consulta en que, según varias mediciones a boca de urna, fue aprobada la propuesta oficialista de 444 artículos que apuntala su modelo socialista.
La iniciativa incluye un régimen de transición que faculta a una Asamblea Constituyente dominada por el oficialismo a reorganizar las funciones del Estado, incluida la Corte Suprema de Justicia, antes de las elecciones generales del próximo año.
El órgano, que redactó la Carta Política, también asumirá la labor legislativa en reemplazo del Congreso que controlaba la oposición y que fue cesado a finales de 2007.
La debilitada oposición esperaba el escrutinio oficial sobre todo en la ciudad clave de Guayaquil, donde las encuestas mostraban un reñido empate aun cuando el jefe de Estado aseguró que también en esa ciudad sus adversarios sufrieron una paliza.
Correa había expresado su temor de que una derrota convirtiera a esa ciudad portuaria -la más poblada y próspera del país- en un «foco permanente de desestabilización».
El secretario de la OEA, José Miguel Insulza, felicitó a Correa por el «contundente apoyo» que recibió ayer, cuando tres de cada cinco electores votaron por una nueva Constitución, según un conteo rápido y dos sondeos a boca de urna.
De confirmarse esa tendencia, Ecuador contará con su vigésima Carta Política tras una fuerte crisis política que en los últimos diez años tumbó a tres presidentes.
De 45 años y con menos de dos en el poder, Correa lograba igualmente su cuarta victoria en las urnas desde que ganó el balotaje presidencial, en noviembre de 2006.
El jefe de Estado prevé viajar mañana a una cumbre en Manaos, en territorio brasileño, con sus homólogos de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales.
Los mandatarios hablarán sobre un ambicioso plan para construir un corredor terrestre y marítimo que una al Pacífico y al Atlántico, en una cita enmarcada en el fuerte liderazgo que exhibe Correa tras los resultados de ayer.
El gobernante comparte el «socialismo del siglo XXI» que sedujo a Venezuela y mantiene dividida a Bolivia, aunque con marcadas diferencias en el manejo económico.
La Carta Política habilita la reelección presidencial (con lo que Correa podría intentar quedarse en el poder hasta 2017), cambia el modelo de libre mercado por uno «social y solidario», prohíbe la instalación de bases extranjeras, y otorga el derecho a voto a los militares, entre otras medidas.
En su discurso de ayer, el jefe de Estado invitó a sus adversarios a reconocer el revés y «avanzar juntos» en el derrotero socialista.
«Les tendemos la mano, que reconozcan su derrota y avancemos juntos en la nueva dirección que la gran mayoría del pueblo ecuatoriano, así como toda América Latina, en estos momentos está señalando: una sociedad más justa, mucho más equitativa, sin tantas inequidades y miseria», declaró.
La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, felicitó hoy al pueblo ecuatoriano por el modo en que se llevó a cabo el referéndum de ayer sobre una nueva Constitución para el país, pidiendo a la ciudadanía estar «unida para preparar el futuro».
«Me gustaría felicitar a Ecuador y a los ecuatorianos por la serenidad y seriedad del referéndum de ayer. Creo que es ahora vital que todo el país esté unido para juntos preparar el futuro de Ecuador», indicó la comisaria en un comunicado difundido en Bruselas.
«Me gustaría también expresar mi gratitud a todos los observadores de este referéndum especialmente a la Misión de Observación Electoral de la UE, dirigida por José Ribeiro e Castro. Todos han contribuido al clima de transparencia y confianza pública que marcaron los comicios históricos de ayer», agregó.
El proyecto constituyente de Bolivia fue un referente para el que se elaboró en Ecuador y que concluyó ayer con la aprobación de una nueva Carta Magna, señaló hoy a medios locales Magdalena León, asesora de la Asamblea Constituyente de Ecuador.
Entrevistada por el diario La Prensa, León afirmó que el proceso constituyente boliviano, que se inició antes que el de Ecuador y que todavía no concluyó, «fue un referente en varios sentidos».
«Fundamentalmente en el planteamiento de las bases de la Constitución para abrir un camino hacia un cambio profundo, que es lo que nuestras sociedades están demandando», explicó.
La experta ecuatoriana agregó que «en cuanto al contenido, se tuvo como presente lo avanzado, no por afán de copiar ni nada parecido, sino porque vemos que los que estamos viviendo en cada uno de nuestros países hace parte de un proceso regional».
«Toda América Latina siente esa necesidad de cambio urgente y cambio profundo aunque con distintos ritmos y con distintos niveles de conflictividad interna», apostilló.
A su juicio, la ventaja para que el proceso constituyente ecuatoriano haya concluido satisfactoriamente es que no se presentaron obstáculos desde «el propio marco institucional del Estado».
Recordó que cuando se llamó a un referendo para convocar a la Asamblea Constituyente también se votó la disolución del Congreso «que había jugado un papel de obstrucción a la democracia en vez de cumplir su función».
Respecto al tema de las autonomías regionales, que en Bolivia es uno de los puntos críticos de la controversia y de la confrontación, León puntualizó que en Ecuador no existe un conflicto sobre este asunto.
Según dijo, lo que se hizo fue plantear un régimen de autonomías, pero dejando claras las competencias de los niveles territoriales y del gobierno central.