Trabajadores del Ministerio de Salud están preocupados por incremento de muertes por hepatitis «B» en hospitales nacionales, por ello solicitaron vacunación a nivel nacional para los casi cinco mil empleados de los hospitales nacionales.
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Aníbal Flores, secretario del sindicato, denunció que se había logrado un acuerdo con el ministro de Salud, Celso Cerezo, para que las dosis que se deben inyectar sean sin costo. Sin embargo, ahora las autoridades en el Hospital Roosevelt quieren cobrar Q90.
El sindicato de trabajadores del Hospital Roosevelt está preocupado por el incremento de muertes de pacientes con hepatitis «B», que es causada por un virus que provoca infecciones en el hígado de animales y humanos, el cual se inflama y deja de funcionar correctamente.
En el acuerdo ya se había determinado que los empleados presupuestados, el personal por planilla, los de servicio técnico, enfermeras, médicos internos, residentes, especialistas y trabajadores administrativos, deben recibir la vacuna, ya que en todo el país es necesario estar prevenidos.
Todo el personal de salud está en riesgo potencial de ser contagiado con el virus, ya que la infección puede ocurrir con el contacto de la saliva, sangre, heces u orina de los pacientes que son atendidos, explicó Aníbal Flores.
La dirección de comunicación del Hospital Roosevelt envió a esta redacción un comunicado electrónico de prensa, donde dan a conocer la suspensión temporal de la vacunación contra hepatitis «B».
Eso se debe a una impugnación que hiciera el sindicato por el cobro que se quiere realizar, por ello la semana próxima servirá para un nuevo diálogo con el ministro Cerezo, informaron los sindicalistas.
Causas
Puede transmitirse al tener relaciones sexuales con una persona infectada sin usar preservativo, compartir agujas para inyectarse drogas, tatuarse, compartir el cepillo de dientes; la madre infectada le puede contagiar la enfermedad al bebé a través de la leche materna.
Sus síntomas son: cansancio, náuseas, fiebre, pérdida del apetito, dolor de estómago, diarrea y posteriormente oscurecimiento de la orina, decoloración de las heces por falta de la secreción de bilis y también color amarillento de los ojos y de la piel.