Livni formará gobierno


Tzipi Livni iniciará hoy actividades como primera ministra de Israel.

El presidente israelí­, Shimon Peres, encomendará el lunes a la ministra israelí­ de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, la formación de un nuevo gobierno, tras la renuncia de Ehud Olmert, dí­as después de haber sido elegida como su sucesora al frente del Kadima, partido en el poder.


Luego de maratónicas consultas, Peres encargará a Livni la tarea de obtener la confianza de la Knesset (parlamento unicameral) para un nuevo gobierno que tiene 42 dí­as para presentar.

«Estoy convencido de que a partir de esta noche el presidente confiará a Livni la tarea de formar un gobierno», declaró a la radio el secretario general del Partido Laborista, Eytan Kabel.

Tzipi Livni, nueva jefa del partido centrista Kadima, la mayor formación en la Knesset, con 29 bancas en un total de 120, es la única personalidad que puede aspirar a la jefatura del gobierno en la actual legislatura.

Pero en esta etapa no tiene ninguna seguridad de obtener la investidura del parlamento, teniendo en cuenta la debilidad de la actual coalición y sus profundas divisiones.

El miércoles, Livni fue designada en las elecciones primarias jefa del Kadima para suceder al primer ministro Ehud Olmert, sospechoso de corrupción.

Olmert entregó su renuncia el domingo al presidente Shimon Peres, quien el lunes por la noche viajará a Nueva York para representar a Israel en la Asamblea General de la ONU.

De esta forma, Olmert lanzó oficialmente el procedimiento de su sucesión, mientras continuaba dirigiendo un gabinete que automáticamente se convirtió en un gobierno de transición.

Livni parte con un primer handicap debido a que ganó las primarias del Kadima por escaso margen, luego de unas elecciones que ya son cuestionadas dentro de su partido.

También deberá vencer las reticencias del partido ultraortodoxo Shass (12 diputados), cuyo respaldo es indispensable para tener una mayorí­a estable en la Knesset.

Sin embargo, el Shass, cuya base es mayoritariamente de derecha, plantea condiciones para continuar formando parte de la coalición.

En primer lugar, exige un compromiso formal de Livni de que se abstendrá de toda negociación sobre el futuro de Jerusalén este, una cuestión crucial en toda solución de paz para el conflicto israelo-palestino.

También quiere un aumento sustancial de los subsidios familiares, a lo cual se oponen Livni y el ministerio de Finanzas.

La canciller debe enfrentar maniobras complicadas del Partido Laborista (19 escaños), el principal socio del Kadima en el gobierno saliente.

El domingo, ese partido se abstuvo de apoyar la candidatura de Livni para la dirección del paí­s, respaldando en cambio la de su lí­der Ehud Barak, el actual ministro de Defensa.

La ley exige que un primer ministro sea diputado para ser nombrado por el Parlamento, que no es el caso de Barak.

El domingo, Livni se reunió con Barak. Su conversación fue calificada de «positiva y seria» por ambas partes.

A su vez, Peres se entrevistó el domingo con los representantes del Kadima, que propusieron a Livni. Después se reunió con los del Partido Laborista, a los cuales volverá a recibir este lunes.

Luego, el presidente recibió a los representantes del Likud, la oposición de derecha, que se oponen a la candidatura de Livni y que propusieron elecciones anticipadas. Más tarde vio a los del Shass, que decidieron reservar su respuesta en esta etapa.

El lunes, Peres se reunirá con los otros partidos, en particular las listas representativas de la población árabe (10 diputados).