Reivindican ataque contra Shell


El principal grupo armado del sur de Nigeria, MEND, anunció hoy haber perpetrado su sexto ataque en una semana contra las instalaciones del grupo angloholandés Shell y advirtió de que proseguirá sus acciones hasta reducir las exportaciones de crudo del paí­s africano a «cero».


«Un importante oleoducto (…) propiedad de Shell Development Company fue destruido por Hurricane Barbarossa», el código de la «guerra del petróleo» declarada por el MEND hace una semana, indicó este grupo insurgente en un comunicado.

Según los militantes del MEND, cuyas siglas responden al nombre de Movimiento por la Emancipación del Delta del Ní­ger, este ataque tuvo lugar anoche en el Estado de Rivers (sur), situado en la región petrolí­fera del delta del Ní­ger que proporciona el 90% de los ingresos del paí­s.

En su comunicado, el MEND advirtió que «continuará atacando todos los dí­as las infraestructuras petroleras en Nigeria hasta que las exportaciones de petróleo alcancen (el nivel) cero».

Por su parte el gigante petrolero declaró hoy el estado de fuerza mayor para sus cargamentos de crudo en la planta de Bonny (sur de Nigeria), por los ataques contra sus infraestructuras, declaró un portavoz de la compañí­a.

«Hemos declarado la fuerza mayor debido a los recientes ataques contra nuestras instalaciones», declaró Precious Okolobo.

La cláusula de «fuerza mayor», corriente en los medios petroleros y que ya fue invocada por Shell en Nigeria, permite a la industria suspender sus obligaciones contractuales, como las entregas de petróleo y de gas, a causa de acontecimientos imprevistos, sin verse sometida por ello a penalidades.

El MEND, surgido a principios de 2006, afirma que lucha por las poblaciones locales y una mejor distribución de las riquezas petroleras. Ha llevado a cabo numerosos ataques, secuestros de extranjeros y sabotajes.

«Esperamos que el gobierno se tome en serio nuestras peticiones, que cree un verdadero federalismo, incluido un federalismo fiscal como se da en la mayorí­a de las repúblicas federales del mundo», prosigue el grupo armado en el comunicado enviado por correo a los medios de comunicación.

Nigeria, paí­s más poblado del continente con 140 millones de habitantes y segundo productor de crudo en ífrica subsahariana, es una república federal compuesta por 36 Estados.

Desde hace una semana, la región petrolí­fera del sur de Nigeria está marcada por una violencia recurrente.

Shell también ha evacuado por precaución a varias decenas de sus trabajadores en algunas sedes, que según una fuente del sector petrolero serí­an casi un centenar.

También han sido atacadas dos veces esta semana las instalaciones de la compañí­a petrolí­fera norteamericana Chevron, en el Estado de Rivers.

«El ejército y el gobierno de Nigeria, cuyos ataques sin provocación sobre nuestras posiciones han originado esta guerra del petróleo, no pueden hacer frente al levantamiento de una guerrilla de este tipo», estimó el MEND.

La reacción de las autoridades nigerianas a la reciente escalada de violencia ha sido discreta. El 10 de septiembre anunciaron la creación de un ministerio especí­fico encargado del desarrollo y de la pacificación del delta del Ní­ger.

Tras anunciar el comienzo de la «guerra del petróleo», el MEND habí­a amenazado a todas las petroleras presentes en el delta del Ní­ger.

Desde 2006 el paí­s ha perdido un cuarto de su producción habitual de crudo por la violencia. Nigeria pierde también unos 80 mil barriles de petróleo al dí­a sólo por el tráfico ilegal, a menudo organizado por los polí­ticos influyentes.

Actualmente, la producción oscila entre 1,8 y 2 millones de barriles al dí­a, frente a la producción de 2,6 millones de hace dos años.