El presidente estadounidense George W. Bush afirmó hoy que ante la crisis financiera se debe actuar inmediatamente, en una declaración en la Casa Blanca.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, ha dicho hoy que la intervención pública en los mercados «no sólo está justificada, es esencial» para evitar un daño mayor en la economía. «Debemos actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación», afirmó Bush, en una comparecencia flanqueado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
Bush ha hablado a la nación menos de una hora después de que Paulson diera algunos detalles del paquete de medidas que prepara el Gobierno, que incluye una intervención mayor en los mercados inmobiliarios para sanear los balances bancarios. El Gobierno de EE.UU. usará «cientos de miles de millones de dólares» para comprar los activos vinculados a las hipotecas estadounidenses que lastran las cuentas de las instituciones financieras y que han provocado la quiebra de algunas de ellas.
Además, indicó que un «significativo» monto del dinero proveniente de los impuestos será usado para rescatar al sistema financiero estadounidense en crisis, dijo Bush.
«Estas medidas requerirán que usemos un monto significativo de los dólares de los contribuyentes», afirmó. «Esta decisión implica un riesgo», admitió. Pero «esperamos que este dinero cumpla el objetivo» propuesto, dijo Bush, que en consecuencia pidió confianza a los estadounidenses.
Impacto
El líder cubano Fidel Castro alertó hoy sobre la amenaza que representa para el mundo la crisis financiera de Estados Unidos, cuyo impacto destructivo comparó con el del huracán Ike, en un artículo divulgado en la prensa local.
«Los vientos huracanados del Ike financiero también amenazan a todas las «provincias» del mundo. El pronóstico meteorológico es incierto; se viene hablando de él hace semanas, y ráfagas de más de 200 km/h se hacen sentir», dijo el líder comunista, de 82 años, alejado del poder desde 2006 por enfermedad.
«De una categoría a otra su poder destructivo se eleva al cuadrado», añadió, al subrayar que «es muy difícil seguir de cerca y comprender las cifras fabulosas de dinero fresco que se inyectan a la economía mundial.
«Son grandes dosis de papel moneda, que conducen inevitablemente a la pérdida de valor y capacidad adquisitiva», añadió, Castro, sustituido por su hermano Raúl Castro en la presidencia desde febrero.
El líder cubano señaló que si Estados Unidos «el más grande importador del mundo deja de importar, golpea al resto; si sale a competir, golpea a los demás productores».
«Los grandes bancos de los países desarrollados imitan y tratan de coordinar con los de Estados Unidos; si los de éste quiebran, los de aquellos también, y se devoran unos a otros», apuntó.
Tras señalar que «el crecimiento de los precios es inevitable en las sociedades consumistas y desastroso para los países emergentes», Castro afirmó que «los paraísos fiscales prosperan» y «los pueblos sufren.
«Â¿Acaso así podría garantizarse el bienestar de la humanidad?», se preguntó el ex presidente, dedicado en su convalecencia a leer y a escribir sus artículos de prensa y memorias.