El 2 de diciembre de 1972, Salvador Allende, en ese entonces presidente de Chile, visitó la Universidad de Guadalajara, México, y frente a una concurrencia integrada por estudiantes, catedrática y catedráticos, pronunció estas palabras:
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«Hay jóvenes viejos que comprenden que ser universitario, por ejemplo, es un privilegio extraordinario en la inmensa mayoría de los países de nuestro continente. Esos jóvenes viejos creen que la universidad se ha levantado como una necesidad para preparar técnicos y que ellos deben estar satisfechos con adquirir un título profesional. Les da rango social y el arribismo social, qué dramáticamente peligroso, les da un instrumento que les permite ganarse la vida en condiciones de ingresos superiores a la mayoría del resto de los conciudadanos».
«La obligación del que estudió aquí», agregó Allende, «es no olvidar que ésta es una universidad del Estado que la pagan los contribuyentes, que en la inmensa mayoría de ellos son los trabajadores. Y que por desgracia, en esta universidad, como en las universidades de mi patria, la presencia de hijos de campesinos y obreros alcanza un bajo nivel, todavía.»
No es caso fortuito que más de 30 después, el derecho a la educación superior esté vedado para la mayoría de la población guatemalteca. La estructura de nuestra única universidad pública refleja, en muchas de sus características, la situación del actual sistema económico, político y social de nuestro país que, no está de más decirlo y repetirlo, es injusto, inequitativo, excluyente, racista, machista, entre otras cosas.
Como estudiantes, tenemos el llamado a realizar, en primer lugar, una reflexión. Y es que quienes estudiamos en la Usac pertenecemos a una élite, una élite intelectual que, como lo reconoció Allende, tenemos el privilegio de ejercer el derecho del acceso a la educación superior. Formamos parte del 1%% de la población que ha logrado ingresar a la única universidad pública.
Este es el punto de partida del Grupo Político Estudiantil «Masa», quien ayer lanzó oficialmente la Mesa de Educación Superior «Oliverio Castañeda de León», como parte del III Foro Social Américas que se realizará en el Campus Central de la Usac del 7 al 12 de octubre.
El llamado, para cualquier agrupación estudiantil universitaria, no es a formar un grupo de analistas, sino a formar parte de la lucha de un pueblo que sufre por las injusticias de este sistema económico que da más a quien más tiene, a costa de la dignidad humana de la mayoría de la población.
La lucha de la transformación de la educación superior para la transformación de la sociedad no le compete únicamente al cuerpo estudiantil. Es necesario tender los lazos con académicos, egresados y organizaciones sociales para reafirmar el compromiso y para continuar con el trabajo que permita construir ese otro mundo que se ha planteado, alternativo, posible de alcanzar.