Campesinos bolivianos que mantienen bloqueadas tres rutas hacia Santa Cruz, bastión de la oposición boliviana, planean marchar hoy hacia la ciudad, confirmó Félix Martínez, coordinador de uno de los piquetes.
«Nosotros ahorita estamos esperando ver el convenio (que firmaron ayer el oficialismo y la oposición). Sabemos que no lo ha firmado el presidente (Evo Morales) así que tenemos que reunirnos para tomar una decisión», dijo Martínez, presidente del comité cívico de San Julián.
El mandatario había confirmado sin embargo hoy por la mañana en la casa de gobierno su acuerdo con el diálogo.
Labriegos partidarios del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), mantienen bloqueadas desde la semana pasada las rutas de Tiquipaya (oeste), Yapacaní (noreste) y San Julián (norte).
La manifestación en Santa Cruz «sería un acto de encuentro y una recuperación simbólica de las instituciones» que fueron tomadas la semana pasada por grupos cívicos opositores en Santa Cruz, agregó Martínez.
Sobre la posibilidad de un enfrentamiento para recuperar las instalaciones de Aduanas, la empresa de telecomunicaciones Entel, Impuestos Internos, entre otras, aseguró: «No iríamos a tomarlas por la fuerza».
Otros cortes de ruta que mantenían grupos cívicos opositores en el departamento de Santa Cruz fueron levantados el domingo, como medida para favorecer el diálogo iniciado en La Paz.
El vicepresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Roberto Gutiérrez aseguró hoy que la medida de los campesinos amenaza el acuerdo firmado ayer, que sienta las bases para las negociaciones que se retomarían el jueves.
«No estarán dadas las condiciones (para el acuerdo) si se mantiene el cerco (de los campesinos a Santa Cruz). Tienen que replegarse hoy mismo», dijo Gutiérrez en declaraciones a la cadena Unitel.
La oposición firmó hoy una acuerdo base para continuar negociaciones con el gobierno, en presencia de la Iglesia católica.
Los enfrentamientos entre el oficialismo y la oposición, que han dejado al menos 18 muertos, se iniciaron hace tres semanas tras el rechazo de los departamentos opositores al avance del proceso de aprobación de una nueva Constitución, que consideradan estatista e indigenista, y el reclamo por la formación de gobiernos autónomos.