El presidente francés Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio del Consejo Europeo, viaja el miércoles a Siria, en la primera visita de un jefe de Estado Occidental a ese país en cinco años.
Esta visita fue calificada de «política» por Francia, pues «nuestros dos países están tratando de abrir una nueva era en su relación», dijo Sarkozy el miércoles al diario sirio Al Watan.
Israel llamó este mismo miércoles a Europa a «poner mucho cuidado en sus relaciones con Siria cuando ese país se abre» a elle.
«Salvo un leve cambio de tono, la política siria no ha cambiado, declaró a la AFP el portavoz del ministerio de Relaciones exteriores israelí Yigal Palmor.
La visita de Sarkozy concluirá con la celebración de una cumbre cuatripartita el jueves, que contará con la presencia de Francia, Siria, Qatar y Turquía y que versará sobre las negociaciones indirectas entre Israel y Siria.
Desde hace unos meses, ambos países discuten de manera indirecta con la mediación de Turquía.
«La quinta ronda de estas discusiones que se llevarán a cabo el 7 de septiembre y será importante pues abordará el tema más difícil entre Israel y Siria, que es el trazado de las fronteras a lo largo del lago Tiberíades», indicó el Elíseo, sede de la presidencia francesa.
Sarkozy participará en esta cumbre como presidente en ejercicio de la Unión Europea (UE) para buscar posicionar a Francia y a la UE en el juego diplomático en Oriente Medio, ampliamente dominado por Estados Unidos.
Bajo el impulso del ex presidente Jacques Chirac, Francia había congelado sus contactos con Siria tras el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, en febrero de 2005, imputado a Siria, lo que desmiente este país.
Pero tras la elección -desde hacía tiempo bloqueada por Siria-, de Michel Suleimán como presidente en mayo pasado, el presidente francés decidió abrirse a los sirios.
«Siria es un gran país que puede aportar una contribución irremplazable a los problemas de Oriente Medio», afirmó el mandatario francés a Al Watan, para explicar la voluntad de Francia de sacar a Siria de su «aislamiento».
El presidente sirio, Bachar al-Assad se congratuló el martes en la cadena de televisión France 3, de la «política realista» y «pragmática» de Francia.
El 12 de julio, Sarkozy recibió al presidente sirio y lo invitó al día siguiente a participar en la cumbre de la Unión por el Mediterráneo (UPM), y luego al desfile militar de la fiesta nacional francesa del 14 de julio, causando fuertes críticas de la oposición.
Assad pidió a Francia apoyar cuando le sea posible junto a Estados Unidos, una negociación directa entre Siria e Israel, países que formalmente se encuentran en estado de guerra desde 1948.
El miércoles Sarkozy se entrevistará con Assad, para hablar sobre las relaciones de Siria con Líbano, tutelado por Damasco durante 30 años.
Francia desea que se «convierta en hechos» la promesa de ambos países de establecer relaciones diplomáticas por primera vez en su historia.
Ambos jefes de Estado abordarían también le caso del soldado franco-israelí Gilad Shalit, rehén del movimiento palestino Hamas en Gaza desde hace dos años.
El jefe de la oficina política de Hamas, Khaled Mechaal, vive en Damasco.
Otro tema de discusión será Irán. Francia invita a Siria a «comunicar el mensaje» a los iraníes de que sería mejor renunciar a dotarse del arma nuclear.
«Siria está bien situada para ello, pues sabe el precio que ello cuesta, subrayó el palacio del Elíseo, en alusión a la destrucción por parte de la aviación israelí, en septiembre de 2007, de un presunto reactor nuclear, fabricado con ayuda de Corea de Corea del Norte en el centro-este de Siria, y que es objeto en la actualidad de una investigación de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
En el plano económico, durante esta visita, el grupo petrolero Total, que explota yacimientos en el este de Siria, podría firmar contratos para ampliar sus perímetros de exploración y explotación, indicó Francia.