Pierden la vida con el uniforme puesto


Con honras fúnebres se realizan los sepelios de los policí­as caí­dos en cumplimiento de su deber.

En lo que va del año, 58 policí­as han perdido la vida con el uniforme puesto; los agentes se enfrentan diariamente con la delincuencia común o con el crimen organizado.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

De acuerdo con Pablo Castillo, portavoz de la Policí­a Nacional Civil, cuando un agente muere en cumplimiento de sus obligaciones, la entidad proporciona asistencia para el sepelio, financia el funeral y parte del mobiliario que se utilizará, así­ también proporciona una remuneración económica a los familiares de las ví­ctimas, según la jerarquí­a del fallecido.

La cantidad mí­nima para los familiares de las ví­ctimas es de Q80 mil y el pago se hace efectivo en un solo cheque.

Uno de los casos que conmovió a la sociedad fue el suscitado el 15 de diciembre de 2007, cuando falleció el agente Agustí­n Gallina Chon, en la balacera perpetrada en la colonia Prados de Villa Hermosa, en San Miguel Petapa.

Este suceso se originó cuando las fuerzas de seguridad, civiles y militares, lograron abatir a seis delincuentes que saquearon horas antes dos negocios de un centro comercial en la Avenida Petapa.

Esta es una de las tantas historias en las que miembros de la institución policí­aca pierden la vida. Aunque hay quienes señalan que el trabajo de esta entidad es deficiente, otros afirman que el trabajo de los que están dispuestos a dar su vida, salva dicha labor y engrandece el nombre de la PNC.

Esta institución nació en 1997 como parte de los Acuerdos de Paz, que terminaron con los 36 años del conflicto armado interno. El proceso de la transición y formación de la anterior policí­a a la actual estuvo a cargo de la Guardia Civil Española.

A decir de Henry López, director adjunto de la PNC, algunas de las fortalezas de la institución son los más de 800 elementos que cuentan con licenciaturas en Criminologí­a y Criminalí­stica, doctorados y maestrí­as.

Asimismo, señaló que cuentan con el apoyo de la Fundación Myrna Mack y Madres Angustiadas, que les proporcionan consultorí­as para mejorar la calidad de capacitación de los agentes en derechos humanos, área legal y resolución de conflictos.

López manifestó que para octubre se tiene prevista la graduación de 1,200 elementos policí­acos, que sumarí­an 20,200, además de la compra de 200 patrullas que darí­an un total de 2,200 a nivel república, esto con el afán de proteger a la población.