Miles de familias de cinco municipios de Retalhuleu y Suchitepéquez están en grave riesgo de una crisis alimentaria, ya que las cosechas de maíz y ajonjolí de más de dos mil manzanas se perdieron, debido a la sequía que afectó a los departamentos que se ubican en el llamado corredor seco.
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Según Mario Reyes, coordinador de incidencia del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), y representante en la Mesa Indígena y Campesina (MIC), es necesario que se atienda de carácter urgente a estas familias que habitan en la costa sur donde, en inviernos pasados no se ha tenido una buena cosecha y a raíz de la crisis actual se agudizó la situación.
Reyes indicó que representantes del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación ofrecieron enviar ayuda alimentaria a unas 15 mil familias y distribuir herramientas a unas cinco mil. Empero, la MIC no pretende únicamente la ayuda asistencial.
Los campesinos e indígenas organizados exigen al Gobierno que cumpla con los acuerdos pactados entre el MAGA y la MIC el 07 de julio de 2008, cuando Raúl Robles aún estaba al frente de esa cartera.
Exigen cumplimiento
Unas 150 mil familias campesinas de 180 municipios rurales de los 22 departamentos demandan el cumplimiento de una serie de acuerdos entre sus representantes y delegados del MAGA, suscritos durante la gestión de Raúl Robles, quien se comprometió a darles consecución, para garantizar la producción de granos básicos de esas comunidades.
De acuerdo con Reyes, con la llegada de Bernardo López Figueroa a la dirección del MAGA, lo pactado ha sido desestimado y las nuevas autoridades pretenden replantear el contenido de los mismos.
«ílvaro Colom se comprometió con la MIC a que si llegaba a la presidencia, daría atención a todas las demandas campesinas. En marzo la Secretaria de Asuntos Agrarios nos atendió, luego nos trasladaron al MAGA y negociamos con Robles, pero ahora ya no los quieren cumplir», se lamentó.
Los tres acuerdos
En el primero de los acuerdos, el Maga se comprometió a dar un subsidio de Q800 a cada una de las 146 mil 691 familias que se aglutinan en la MIC, cuyos fondos provendrían del Banco de Desarrollo Rural. Dichos fondos serían usados para la adquisición de insumos de los pequeños productores.
También se ofreció dar seguimiento al Programa de Dinamización de las Economías Campesinas, que consisten en trasladar fondos y liberarlos para proyectos aprobados desde 2007, entre MAGA, Fonapaz y otras organizaciones.
El tercer compromiso fue de fortalecimiento institucional, a través del soporte estratégico y operativo a las iniciativas de producción alimentaria, conservación de los recursos naturales, tales como las semillas criollas, los suelos, la biodiversidad, los conocimientos campesinos y la producción alternativa para la generación de ingresos.