El presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su predisposición para dialogar con cinco prefectos opositores, con el fin de superar la crisis política, pero advirtió que si este nuevo intento fracasa llamará por decreto a referendo para aprobar la nueva Constitución, informaron este miércoles medios locales.
«Vamos a esperar la voluntad de los prefectos (gobernadores) y, si no, por decreto supremo vamos a aprobar la nueva Constitución», afirmó el martes el gobernante en una concentración oficialista en la ciudad de Tarija (sur), luego de conocer el pedido de las autoridades de los cinco departamentos opositores para que la OEA y la Iglesia católica medien en el conflicto.
Los prefectos Rubén Costas (Santa Cruz), la Savina Cuéllar (Chuquisaca), Mario Cossío (Tarija), Leopoldo Fernández (Pando) y Ernesto Suárez (Beni) pidieron al secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, y al cardenal Julio Terrazas, sus buenos oficios para salir del brete en que se encuentra Bolivia.
Si fracasara el nuevo diálogo, el gobernante aymara está dispuesto a convocar por decreto a un nuevo referendo para validar la nueva Constitución de corte estatista e indigenista, aunque para ello deberá superar varias limitaciones legales que existen, según la prensa local.
Bolivia arrastra una fuerte crisis política que el referendo del 10 de agosto no pudo resolver, pues Morales y cuatro prefectos opositores recibieron el apoyo electoral que fortalecieron sus posiciones.