Para una decisión estratégica del Congreso (II)


Perenco no firmó ningún contrato con el Estado en 1985 como dice el Ministro de Energí­a y Minas. Además un estudio al que se tuvo acceso señala que «El ingreso y la participación en la producción, en la actualidad, es desfavorable para Guatemala, incluso se está subsidiando a Perenco ya que la inversión que realiza esta empresa francesa es insignificante».

Miguel íngel Reyes Illescas
www.miguelangelreyesillescas.blogspot.com

El Art. 31 de La Ley de Hidrocarburos estipula con claridad el destino de los fondos y no autoriza la prórroga de contratos. Precisamente porque dicha ley y su reglamento son contrarios en espí­ritu y letra, a las intenciones actuales de las transnacionales, los intereses nacionales asociados y sus diputados. Lo peor, con la iniciativa de PERENCO se manda derogar todas las disposiciones legales anteriores. En otras palabras, este Decreto estarí­a derogando La Ley de Hidrocarburos y su Reglamento y abriendo las puertas a operaciones sin regulación legal.

Lula, UNASUR y los intereses estratégicos de los recursos naturales

La Amazonia y la Antártida tienen enormes recursos naturales sobre los cuales ya se formulan reclamos, Estados Unidos en la Amazonia e Inglaterra en la Antártida y, los yacimientos petrolí­feros del Golfo de México y Guatemala provocan también la atención. A iniciativa de Lula, en La Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), se creó el Consejo de Seguridad. Es indudable que este Consejo va a defender los recursos naturales. «Los brasileños van a custodiar su petróleo con submarinos nucleares» nos dice Nodak.

En Guatemala, constitucionalmente los recursos naturales (petróleo en este caso) son recursos estratégicos, de utilidad y necesidad pública del patrimonio nacional, cuya protección legal es de orden público y por lo tanto no deben cederse. Por el contrario y en cumplimiento de la ley deben pasar a nombre del Estado para que éste los administre y haga las subcontrataciones que considere pertinentes, dice el estudio mencionado. Los yacimientos de hidrocarburos son propiedad de la Nación.

Las tres Guatemalas

En su tesis doctoral de la Universidad Pontificia de Salamanca titulada Las Tres Guatemalas Un Estudio de Desarrollo Desigual (2004), el Ing. Raúl Antonio Morales Bathen muestra que en las últimas décadas en el paí­s se han venido estructurando tres áreas territoriales bien diferenciadas. La primera, la del área metropolitana con incipiente desarrollo industrial para el mercado interno; la segunda, el área de los productos para la agro-exportación y la tercera, la del fondo, atrasada y rural, dedicada a cultivos de subsistencia y al servicio de aquellas.

Pero quizá lo más importante de su estudio es que, con suficiente fundamento estadí­stico, unas tres docenas de indicadores, muestra el funcionamiento económico-social-polí­tico y cultural del modelo. Como la primera y la segunda área, se sirven de la tercera para mantenerla deprimida en perjuicio de sus habitantes, abrumadoramente indí­genas y campesinos, agregando que, «Guatemala no ha tenido ningún avance significativo en los últimos 25 años, pero sí­ retrocesos con grandes carencias y limitaciones en la calidad de vida de sus pobladores».

Las potencialidades del paí­s

Guatemala puede ser una potencia exportadora de petróleo, si se decide a ejercer el control de la producción mediante la creación de una empresa estatal de petróleo exponen ingenieros petroleros guatemaltecos y abogados que han trabajado en este campo durante años. Agregan con amplia información técnica e histórica que existen cuatro cuencas petrolí­feras en el paí­s y, que la cuenca del sur en el pací­fico es la más prometedora.

Estamos de acuerdo en su opinión. La crisis alimentaria y económica en crecimiento que amenaza con ser de larga duración y en contra de los desfavorecidos reclama urgentes decisiones de estadistas a favor de la «tercera Guatemala», el gobierno no está decidiendo en esa dirección y ahora en el Congreso presenta como excusa para prorrogar los contratos el engaño de los espejitos de FONPETROL. No es cierto que la distribución antojadiza y amañada de las regalí­as que propone sea la mejor solución de un Fondo para el desarrollo del interior. Mayores beneficios obtendrí­a el Estado de Guatemala de los hidrocarburos compartibles o de su propia administración.

Sí­ a la creación de un fondo para el desarrollo rural, pero con modificaciones sustantivas a la propuesta y no a la prórroga de los contratos.