Los tiempos modernos están marcados por grandes retos, entre ellos la preocupación a favor de la vigencia de los derechos humanos. Aun cuando estos derechos son tan antiguos como el ser humano, no es sino hasta en las últimas décadas que la prédica en pro de su protección se inicia sistemáticamente en países como Guatemala con una larga tradición de violencia y de actos de irrespeto a la vida, que en el presente han alcanzado a todos los rincones del organismo social hasta el punto de convertirse en uno de los principales obstáculos para el futuro de la democracia y la gobernabilidad.
En la actualidad hay mucho de derecho escrito y de derecho no escrito en relación a los derechos humanos. Tanto en el Derecho Interno como en el campo del Derecho Internacional existen normas, prácticas e instituciones que de una u otra manera constituyen regulación jurídica tendiente a promover y a hacer de obligatorio cumplimiento la observancia de los derechos humanos.
Destacados juristas como el guatemalteco Carlos García Bauer han expresado valiosos puntos de vista en el sentido que por diferentes vías, entre ellas la legislación, la jurisprudencia, la práctica consuetudinaria y la doctrina, se ha venido forjando y expresando el derecho de los derechos humanos.
Internacionalmente se acepta que todo ser humano por el solo hecho de serlo tiene derechos frente al Estado, los que el mismo tiene el deber de respetar y garantizar. Al respecto, la Declaración Universal de Derechos Humanos, establece en su artículo 1 que «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros».
Existen muchas definiciones acerca de «los derechos humanos», pero hoy en día se considera que una de las más ilustrativas es la que corresponde a la línea de pensamiento del jurista español Gregorio Peces-Barba. Este autor dice que los derechos humanos son un conjunto de facultades que las normas jurídicas atribuyen para la protección del ser humano en lo referente a su vida, a su libertad, a la igualdad, a su participación política o social o a cualquier otro aspecto fundamental que afecte su desarrollo integral como persona en una comunidad de hombres libres, exigiendo el respeto del Estado, de los demás hombres y de los grupos sociales.
La mayoría de definiciones tiene el denominador común que los derechos humanos son un sistema de principios y normas cuyo objeto es el fomento del respeto a derechos y libertades esenciales universalmente reconocidos, así como el establecimiento de mecanismos para la garantía y defensa de los mismos frente a los poderes públicos.