Según un estudio del Instituto Guttmacher, casi la mitad de las mujeres de 15 a 24 años con menor escolaridad y no indígenas, da a luz sin efectuar una sola visita de control prenatal, lo que les significa mayores riesgos al momento del parto y en su salud reproductiva.
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Una de las principales amenazas para la salud reproductiva de las jóvenes es un parto dificultoso, debido a que la pelvis de las adolescentes no se ha desarrollado adecuadamente. También se arriesgan a hemorragias posparto.
De acuerdo con el informe, las bajas tasas de atención prenatal del parto y el precario estado de la salud, en general, de las mujeres pobres contribuye enormemente al incremento de la mortalidad materna (153 por cada 100 mil nacidos vivos).
Otro de los peligros que deben sortear las mujeres que se embarazan a temprana edad es que su propia salud y la de sus hijos puede empeorar. «Se pone en peligro la salud de la joven y aumenta el riesgo de que su hijo contraiga una enfermedad o muera en la infancia», advierte el citado documento.
Las razones principales por las cuales las adolescentes reciben escasa atención prenatal se deben a la pobreza, a la inadecuada infraestructura de salud, la inaccesibilidad geográfica y una preferencia cultural por las comadronas tradicionales.
Al menos 8 de cada 10 mujeres que se embarazan a temprana edad efectúan una visita prenatal.
Cifras
De acuerdo con estadísticas proporcionadas por el Departamento de Relaciones Públicas del Hospital General San Juan de Dios, de enero a diciembre de 2007 se atendieron 1,514 partos de adolescentes comprendidas entre las edades de 12 a 17 años. Las cifras de este año no fue posible obtenerlas.
Según el reporte, el 6% de las adolescentes atendidas durante el año pasado fue de urgencia, ya que dieron a luz prematuramente. Sólo se registró el 1% de muertes por complicaciones durante el parto.
En promedio fueron recibidas en el citado nosocomio unas cuatro niñas y adolescentes en estado de gestación, pese a que en la estadística no se puede establecer si las afectadas fueron víctimas de abuso sexual, tal situación no se descarta.
Ana Luisa Olmedo, encargada del departamento de relaciones públicas, contó que muchas veces las niñas de muy corta edad rechazan a sus hijos e hijas, por lo que las abuelas son quienes se encargan de la atención inmediata.