Obama propone romper con la polí­tica latinoamericana


Michelle Obama, esposa de Barack, dio inicio a la convención demócrata, ofreciendo una semblanza de su cónyuge.

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, propone romper con la polí­tica latinoamericana de George W. Bush, que continuará su rival republicano John McCain, para dar paso a una «diplomacia activa», que incluya a Venezuela y Cuba, explicó el principal asesor del senador para la región.

Antonio Rodrí­guez

«El concepto es muy distinto al que ha tenido esta administración y que promete continuar McCain», afirmó Daniel Restrepo en una entrevista previa a la convención demócrata que se abre ayer en Denver (oeste) y debe proclamar a Barack Obama como candidato demócrata a las elecciones del 4 de noviembre.

La idea de base del senador por Illinois (norte) es que «lo que es bueno para el pueblo de las Américas, también lo es para Estados Unidos. Por tanto, tenemos que ser un socio y no un salvador».

Obama abogará por el diálogo y romper con «la tradición de los últimos años de imponer un modelo desde arriba y decir que Washington tiene todas las respuestas para las preguntas de la región», dijo Restrepo, de padre colombiano y de madre española.

Según él, con Obama, Estados Unidos también dejará de tratar de influir en las elecciones en la región. «Si respetas la democracia, también debes hacerlo con los resultados», afirmó el asesor.

Eso sí­, el consejero subrayó que la «democracia no se limita a elecciones» y recordó «la preocupación» expresada por su candidato «por la manera antidemocrática en que gobierna el presidente Hugo Chávez en Venezuela, su retórica y polí­tica antiestadounidense y sus intentos por influir en los procesos internos de otros paí­ses».

Tras años de tensiones en las relaciones entre Bush y Chávez, Obama propone un cambio. Según él, «parte del problema ha sido el mal manejo por el gobierno Bush, que se enfrentó retóricamente a Chávez y celebró el intento de golpe de Estado de 2002. Eso le dio un impulso al presidente venezolano», aseguró.

«La falta de polí­tica concreta y de atención dejó un vací­o en la región para que Chávez tratara de llenarlo con su retórica antiamericana, con una diplomacia en base a dólares del petróleo», afirmó Restrepo.

Respecto a Venezuela, el asesor presenta dos soluciones. Primero, «llenar el vací­o que dejó Bush ofreciendo otra visión y otra relación con todos los paí­ses de la región».

La segunda, más espectacular, consistirí­a en «hablar directamente con Chávez en el momento adecuado escogido por Obama y en un lugar que también elija».

Obama presenta una posición similar respecto a Cuba. El precandidato demócrata dio un primer paso al prometer levantar las restricciones impuestas por Bush cuatro años atrás a los viajes y remesas de cubanoestadounidenes a la isla.

También creó una fuerte polémica, al declararse dispuesto a reunirse con los dirigentes cubanos. «El senador Obama no está decidido a quitar de la mesa cualquier herramienta que podrí­a ayudar a aumentar la libertad del pueblo cubano», afirmó el asesor.

Ese tipo de reunión, cuyo lugar y momento también elegirí­a Obama, «serí­a una oportunidad para decir a los gobernantes cubanos que si son serios y quieren cambiar las cosas en Cuba, el primer paso serí­a liberar a los presos polí­ticos sin condición», afirmó.

«Estados Unidos estarí­a entonces dispuesto a empezar un proceso de normalizar nuestra relación», declaró Restrepo, quien acusó a McCain de limitarse a hacer «declaraciones muy duras» sobre el régimen castristas «sin proponer nada que cambiarí­a la situación actual en la isla».

Respecto a Colombia, Obama todaví­a pedirá un esfuerzo al presidente Alvaro Uribe para dar el visto bueno al Tratado de Libre Comercio (TLC) que está pendiente de ratificación en el Congreso norteamericano y que los demócratas bloquearon.

El candidato reconoce los logros obtenido por Uribe en los últimos años y que la relación con Colombia «es muy amplia, sumamente importante para ambos paí­ses y tiene dinámicas que van más allá del TLC. El senador ha apoyado firmemente los logros en seguridad del presidente Uribe», aseguró.

Pero el precandidato también es consciente que todaví­a existe violencia «no solamente contra los sindicalistas, sino contra otros lí­deres de la sociedad civil», cuyos autores no son castigados.

«El quiere trabajar con el gobierno colombiano para profundizar nuestra relación, incluyendo nuestra relaciones económicas, pero bajo las circunstancias actuales, todaví­a le preocupa demasiado la situación para avanzar con el TLC», afirmó Restrepo.

EXTRAORDINARIO


La esposa del candidato demócrata, Barack Obama, aseguró ayer que su marido será un «presidente extraordinario» para Estados Unidos, con quien todos los niños tendrán la oportunidad de cumplir sus sueños.

Esperada como oradora estrella de la noche, en la apertura de la convención nacional del Partido Demócrata que oficializará la fórmula para disputar la Casa Blanca en noviembre, Michelle Obama aseguró que junto a su esposo comparten los valores de los estadounidenses.

«He venido aquí­ como una esposa que ama a su marido y cree que será un presidente extraordinario. He venido aquí­ como una madre cuyas niñas son el corazón de mi corazón y el centro de mi mundo», señaló en referencia a las pequeñas Malia y Sasha.

«Queremos que nuestros niños y todos los niños de esta nación sepan que el único lí­mite en la búsqueda de los propios logros es cumplir los sueños y la voluntad de trabajar por ellos», dijo.

Ante un atestado Centro Pepsi en Denver, Colorado (oeste), calificó de hombre cercano a la gente y a los desprotegidos a su marido, quien a esa hora se encontraba en campaña en el estado de Kansas (centro).

«Barack y yo hemos sido criados con muchos valores en común: como que trabajas arduo por lo que quieres para tu vida; que tu palabra es un compromiso y haces lo que has dicho que harás; que tratarás a las personas con dignidad y respeto, incluso si no las conoces e incluso si no estás de acuerdo con ellas», puntualizó.

Al término del discurso, el matrimonio se comunicó a través de una videoconferencia en la que también sus dos hijas, presentes en el recinto de Denver, también tuvieron oportunidad de seducir a los delgados con sus demostraciones de afecto.

«Te quiero mucho papi», lanzó la más pequeña.

Mientras Barack Obama intenta construir fuertes lazos con votantes de origen obrero, mucho de los cuales apoyaron a Hillary Clinton, Michelle Obama se describió a sí­ misma como un producto de la clase media.

«He venido aquí­ como una hija, criada en la zona sur de Chicago por un padre que era un obrero, y una madre que se quedaba en casa con mi hermano y yo», señaló.

«El amor de mi madre siempre ha sido una fuerza vigorizante para nuestra familia, y una de mis mayores alegrí­as es ver su integridad, su compasión, y su inteligencia reflejada en mis hijas», añadió.

Más de 4.200 delegados del Partido Demócrata celebran desde ayer hasta el jueves en Denver la convención donde se hará oficial la candidatura a la Casa Blanca de Barack Obama, el primer negro en la historia de Estados Unidos con posibilidades de ser presidente.