MDF: el escándalo financiero del año


El caso más sonado este año es sin duda el escándalo financiero en el Congreso de la República, en donde una inversión realizada en la casa de bolsa «Mercado de Futuros S.A.» (MDF) ocasionó que se perdieran 82.8 millones de quetzales.

Carlos Duarte
lahora@lahora.com.gt

Desde que el escándalo fue destapado los responsables de esta mala inversión, Byron Sánchez Corzo, Secretario Privado de la Presidencia del Congreso y José Conde, ex Asesor Financiero de la institución en cuestión, han sido acusados de haberse beneficiado de la misma y se dieron a la fuga desconociéndose su paradero.

Luego el escándalo alcanzó a dos diputados del Congreso, el presidente del Legislativo, Eduardo Meyer, y Rubén Darí­o Morales, ex Presidente del mismo, a quienes también se acusó de haber recibido dinero de la casa de bolsa. Ambos trataron de exculparse pero la presión generada desde varios sectores inconformes por este escándalo, ocasionaron que Meyer presentara su renuncia al Congreso, y que ambos diputados fueran cuestionados por autoridades judiciales y hasta se considerará les fuera retirada su inmunidad.

Raúl Girón, gerente General se presentó al palacio legislativo para explicar que debido a cambios en el mercado de valores, le serí­a imposible regresar el dinero invertido a la institución. Cuando se le exigió que devolviera el dinero o que enfrentara las consecuencias, Girón desapareció del ojo público, y se rumoreaba que habí­a salido del paí­s. Luego de una serie de allanamientos en la sede de MDF, en varias residencias a nombre de Girón, sin pistas de su localización, el Juzgado Quinto de Primera Instancia Civil ordenó la intervención de MDF, nombrando a Raúl Falla Ovalle para esta tarea. Falla Ovalle descubrió que MDF la casa de bolsa se encontraba sin recursos por lo que serí­a difí­cil, sino imposible, recuperar el dinero invertido.

Después de que se diera por desaparecido el dinero y que el Congreso perdiera credibilidad, de la poca que ya tení­a, Raúl Girón se entregó sorpresivamente en la Procuradurí­a de los Derechos Humanos (PDH), quienes le dieron acompañamiento hasta la Torre de Tribunales, pues temí­a por su vida.