Madrid: sigue investigación de accidente


Dos familiares de ví­ctimas esperan en las afueras del aeropuerto de Barajas, para identificar a cadáveres.

Las versiones sobre las causas del accidente de avión que causó 153 muertos el miércoles en Madrid se multiplicaban hoy, mientras continúa la investigación a la vez que la identificación de las ví­ctimas y las familias empezaban a despedir a sus seres queridos.


En un video grabado por el aeropuerto se puede ver que el motor no se incendió, sino que «apuró la pista de despegue, se elevó, cayó contra el suelo y después ardió», según el diario El Paí­s, que cita al director general de Aviación Civil, Manuel Bautista, quien asegura que «ha habido más de un fallo» y que «un motor no es causa de un accidente».

Esta hipótesis es corroborada por ABC, que añade que el avión «perdió potencia».

«Ese avión no despega, se está comiendo la pista», comentó el piloto de un avión procedente de Guayaquil (Ecuador) que en ese momento aterrizaba en una pista paralela, según ABC.

Según fuentes de Aviación Civil citadas por El Mundo y Público, el motor izquierdo estalló y «las piezas de éste impactaron como «misiles» probablemente sobre el motor derecho y el timón de cola», por lo que «el avión se volvió ingobernable» y se estrelló.

El Mundo cita también a empleados de Barajas que aseguran que se «despachan aviones que no están preparados para volar» para «ahorrar» costes de mantenimiento.

Spanair explicó ayer que el calentamiento en una toma de aire impidió al avión salir en un primer momento, por lo que el piloto dio marcha atrás en la pista y regresó a su lugar de partida. Tras la reparación, el aparato volvió a salir.

La posibilidad de que un objeto se colara en el motor, problemas en el avión desde hace un mes, la crisis en Spanair, que le ha obligado a despedir a casi mil empleados debido al elevado precio del petróleo y que hace que el funcionamiento que la compañí­a sea un caos son otras hipótesis barajadas por los medios.

Mientras, una comisión internacional compuesta por expertos españoles, de la Unión Europea y de Boeing, la compañí­a estadounidense que fabrica los aviones MCDonell-Douglas, trabajaba en el aeropuerto y ya están en posesión de las cajas negras, después de que la zona del siniestro fuera peinada ayer.

También continuaban su trabajo el equipo de forenses que identifica los cadáveres en la morgue instalada en el recinto ferial de Madrid (IFEMA), y ya han identificado a unos 50 cadáveres.

Sólo 59 fallecidos pueden ser identificados mediante las huellas dactilares, ya que la mayorí­a, 94, están carbonizados y su identidad deberá confirmarse mediante pruebas de ADN realizadas a sus familias y cotejadas con las suyas.

Los 19 heridos ingresados en varios hospitales madrileños seguí­an mejorando y uno salió de la extrema gravedad, aunque aún hay tres muy graves, entre ellos una mujer con quemaduras en el 72% de su cuerpo, anunciaron los servicios de salud.

De los 50 identificados, 30 cuerpos han sido entregados a sus familias, se encontraban en el tanatorio de La Almudena de Madrid o se trasladaron a sus localidades de origen.

Los primeros féretros empezaban a llegar también a las islas Canarias, de donde procedí­an aproximadamente la mitad de los 172 pasajeros del avión, que se dirigí­a a ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

El ayuntamiento de Madrid ha convocado el 1 de septiembre un funeral en la catedral de La Almudena y el gobierno regional de Canarias quiere celebrar allí­ otro, con las máximas autoridades españolas, en los próximos dí­as.

El avión, un MD-82, con 15 años de vuelo, se estrelló con 172 pasajeros a bordo, entre ellos 10 miembros de la tripulación y 22 niños (dos de ellos bebés), tres de los cuales han sobrevivido.

Entre los fallecidos hay seis familias enteras y 18 extranjeros de 11 nacionalidades, entre ellos dos colombianos y un brasileño.

Es el peor accidente de avión en España en los últimos 25 años.

RESTOS


Los restos de los fallecidos en el avión que se estrelló el miércoles en Madrid comenzaron a llegar a la isla de Gran Canaria, de donde procedí­an la mitad de los pasajeros, indicó hoy el presidente del gobierno regional canario, Paulino Rivero.

Anoche llegó el primer féretro al aeropuerto de Las Palmas de Gran Canaria, la capital de una de las siete islas Canarias, hoy a mediodí­a «van a salir dos más» y «esperamos que a lo largo del dí­a se puedan trasladar entre dos y tres más», indicó.

Rivero pidó al presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, con el que se reunió hoy, que el Ejército del Aire ponga a disposición «aviones Hércules» para trasladar a los fallecidos a Canarias si la compañí­a Spanair, a la que pertenecí­a el avión siniestrado, no puede encargarse de todos.

De los 153 fallecidos, cerca de la mitad son canarios y de los 19 heridos, ocho proceden de Gran Canaria y están ingresados en varios hospitales de Madrid, precisó.

El gobierno canario se esta coordinando además con el ejecutivo español para oficiar un funeral en las islas en los próximos dí­as, ya que «no hay precedentes de que en una tragedia civil haya funerales de Estado».

Rivero pidió a Zapatero que a ese funeral en Canarias acudan «algún miembro de la Casa Real y algún miembro del gobierno» español, explicó en conferencia de prensa en Madrid.

Por su parte, el ayuntamiento de Madrid organiza un funeral el 1 de septiembre en la catedral de La Almudena de la capital española.