Foro de presidentes defiende libre comercio en las Américas


ílvaro Colom (D), presidente de Guatemala, ofrece su disertación. Al fondo, de izquierda a derecha, escuchan sus homólogos salvadoreño, Antonio Elí­as Saca, y colombiano, ílvaro Uribe, y el secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez.

Los presidentes ílvaro Uribe (Colombia), Elí­as Antonio Saca (El Salvador), y ílvaro Colom (Guatemala), defendieron ayer junto al secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutiérrez, los acuerdos de libre comercio como instrumento para el desarrollo social, durante un foro en Atlanta, Georgia (sureste de Estados Unidos).


Al inaugurar el segundo Foro de Competitividad de las Américas, Gutiérrez se quejó de las crí­ticas que reciben en Estados Unidos los acuerdos comerciales, que han sido objeto de cuestionamientos durante la campaña presidencial para los comicios de noviembre, especialmente en el campo demócrata.

Hay «gente quejándose del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Estados Unidos, México y Canadá), del CAFTA (acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana)», dijo Gutiérrez. «Pero la realidad es que nos complementamos entre nosotros», expresó.

Gutiérrez planteó que Colombia ha hecho muchos progresos en los últimos años, como argumento para promover el pacto con Bogotá, dejando claro desde el vamos que el Foro, del cual participa el presidente colombiano Alvaro Uribe, tiene en la defensa del TLC entre Washington y Bogotá uno de sus puntos fuertes.

«Frenar los procesos de integración comercial en nuestro continente puede afectar la competitividad y va a afectar las condiciones de vida de los sectores más pobres», dijo el presidente colombiano en su intervención.

«Contrariamente a lo que piensan radicalismos ideológicos, (…) la práctica ha demostrados que el comercio es un estí­mulo» y permite mejorar las condiciones de vida de la población, señaló.

«Hay productos que necesitan TLC y hay productos que no lo necesitan» como el petróleo, indicó luego Uribe en conferencia de prensa tras intervenir en el evento. Y «este TLC nos puede ayudar a equilibrar la balanza» comercial con Estados Unidos, que es negativa para el paí­s andino si se elimina el petróleo que Colombia exporta a la potencia del norte y para el cual no requiere de exenciones tributarias, indicó el mandatario.

El TLC «nos ayuda a que haya más inversión en Colombia», dijo Uribe, reiterando que su gobierno se esfuerza en mejorar la protección a los lí­deres sindicales y en hacer justicia en los casos de sindicalistas asesinados.

Uribe habló a la prensa minutos después de que Gutiérrez exhortara una vez más al Congreso a aprobar el TLC colombiano.

El pacto está estancado por la negativa de la mayorí­a opositora demócrata que controla el Congreso norteamericano a darle el visto bueno al texto, firmado en noviembre de 2006, hasta que Colombia muestre mayores progresos en materia de protección de sindicalistas.

La mayorí­a de los expertos y analistas en Washington considera muy difí­cil que el acuerdo sea aprobado durante esta legislatura, dado que la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre en Estados Unidos avanza, y las dificultades de la economí­a estadounidense están lejos de sumarle simpatí­as a los acuerdos comerciales aún pendientes en el Congreso.

Los presidentes de El Salvador, Elí­as Antonio Saca, y de Guatemala, Alvaro Colom, también participan de la conferencia, y defendieron el comercio como instrumento para el desarrollo.

Saca notó que si el Congreso norteamericano da luz verde a los tratados comerciales pendientes con Colombia y Pamamá, «quedará aprobado más de la mitad del ALCA (el proyecto de Area de Libre Comercio de las Américas lanzado por Estados Unidos en 1994)» y que quedó por el camino en su forma original en medio de crí­ticas de varias naciones del continente, entre ellas Venezuela.