Insisten colocar un satélite en órbita


El cohete Safir («embajador»), lanzado el domingo por Irán, es capaz de colocar un satélite ligero en la órbita baja de la Tierra, afirmó el lunes la televisión pública iraní­, después de que fuentes occidentales dudasen de esa capacidad.


«El cohete es capaz de colocar un satélite ligero en la órbita baja a una distancia mí­nima de 250 km de la Tierra y máxima de 500 km», afirmó la televisión.

Sin precisar el peso del satélite, la misma fuente explicó que «el cohete tiene 22 metros de largo, pesa 26 toneladas y tiene un diámetro de 1,25 metros». El misil más potente del arsenal iraní­, el Shahab-3, tiene un diámetro de 1,30 metros y una longitud de 17 metros.

«El cohete Safir es un artefacto de dos niveles que cuentan con motores separados», agregaron.

El motor del primer nivel es capaz de elevar el cohete a una altitud de 68 km y, tras la separación, el segundo nivel se sirve de los dos motores para su propulsión, según la misma fuente.

Irán lanzó su primer cohete el 4 de febrero pasado, alcanzando una altitud de 200 km, según la agencia espacial iraní­.

Tras ese anuncio, Francia indicó que el aparato, al parecer derivado del misil balí­stico Shahab-3, no tení­a «capacidad extratmosférica».

Estados Unidos expresó, en cambio, su inquietud por el anuncio del domingo porque la tecnologí­a de la que se sirven los cohetes podrí­a ser util para fabricar misiles balí­sticos, en plena controversia sobre la verdadera naturaleza del programa nuclear iraní­.

El director de la agencia espacial israelí­, el profesor Yitzhak Ben Israel, minimizó el riesgo: «Irán aún debe recorrer mucho camino en materia de satélites y exagera deliberadamente sus éxitos espaciales para convencer a Estados Unidos e Israel de que no ataquen sus instalaciones nucleares».

El director de la agencia espacial iraní­, Reza Taghipur, dijo este lunes que, gracias al «Safir», «en el futuro podremos enviar satélites construidos localmente o por otros paises musulmanes».

El domingo, en un primer momento, los dirigentes iraní­es dijeron que el cohete habí­a puesto en órbita un satélite de comunicaciones, algo de lo que se retractaron más tarde, pasando únicamente a hablar del cohete.

El ministro de Defensa iraní­, el general Mohammad Mostapha Najar, dijo el lunes que «los expertos iraní­es podrán poner en órbita el satélite nacional en un futuro no muy lejano», según la agencia oficial IRNA.

Según Taghipour, el lanzamiento de un satélite grande, como los de telecomunicaciones, no ocurrirá en breve, mencionando la posibilidad de fabricar uno en los «próximos tres años».