Guardarrecursos en peligro


Unos guardarrecursos del Lago de Atitlán se encuentran desaparecidos desde hace casi tres años.

Aunque Guatemala cuenta con gran cantidad de recursos naturales, el trabajo de quienes protegen estas áreas se torna peligroso, debido a que para ciertos sectores esta tarea puede intervenir en sus intereses personales.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

Según informó Yuri Melini, del Centro de Acción Legal y Ambiental (Calas), la función de un guardarrecursos va desde controlar y vigilar las áreas protegidas, así­ como realizar monitoreos biológicos y proporcionar información a los visitantes, entre otros.

En lo que va de este año se reportan varios casos de amenazas y agresiones en contra de ambientalistas, de los cuales se puede mencionar el suscitado hace aproximadamente dos meses en contra de la auxiliar fiscal, Carmelina Corado Zúñiga, de la Fiscalí­a de Delitos contra el Ambiente, quien ordenó el desalojo de personas en Petén, de quienes se presume son narcotraficantes; posteriormente recibió constantes amenazas de muerte.

Sin embargo, este caso es mí­nimo, ya que otras personas pagaron con el precio de su vida por realizar esta labor. El 11 de noviembre de 2005 desaparecieron los guardabosques Mario Pop y Julio Vásquez, cuyo paradero se desconoce a la fecha; ambos trabajaban para la estación biológica de una universidad, ubicada en el volcán Atitlán, del lado de Suchitepéquez, de donde ya no retornaron dí­as después de denunciar el cultivo de plantaciones de marihuana en el lugar.

Asimismo, el 29 de febrero de 2000, en Puerto Barrios, Erwin Aroldo Ochoa López y Julio Armando Vázquez Ramí­rez fueron asesinados por defender un área protegida rica en aves, ambos trabajaban para el Consejo Nacional de íreas Protegidas (Conap). Ochoa era asesor jurí­dico de dicho consejo y Vásquez era asistente administrativo de esa región.

Los actos violentos en contra de los ambientalistas se incrementaron del 2001 al 2006, tres veces más que lo reportado en el perí­odo de 1996 a 2000.

Según Sergio Morales, procurador de los Derechos Humanos, cuando se habla de recursos naturales intervienen muchos intereses, porque existe una gran pelea por éstos.

A decir de Morales, Guatemala es un estado débil; las personas se basan en la fuerza para imponer sus intereses y por eso se dan estas amenazas o desapariciones.

El representante de Calas manifestó que en diciembre presentarán un estudio sobre la situación de las y los defensores del medio ambiente, con el propósito de dar a conocer los problemas que agobian a este sector que trabaja en pro de los recursos naturales.

Por su parte, el PDH indicó que esta institución continuará proporcionando seguridad a estas personas. Sin embargo dijo que el Ministerio Público es quien debe realizar su labor investigativa para esclarecer los crí­menes o amenazas en contra de los ambientalistas.