Al menos tres maestros en huelga de hambre frente a la Catedral de Guatemala para demandar el pago de salarios atrasados y sus prestaciones laborales fueron trasladados a un centro médico por presentar problemas de salud.
Uno de sus representantes, Jorge Navas, comentó que después de tres días sin comer, algunos comenzaron a mostrar señales de deshidratación, baja presión y descompensación por diabetes, por lo que fueron trasladados al Instituto Guatemalteco del Seguro Social por socorristas.
A pesar del precario estado de salud de sus compañeros, unos diez maestros expresaron su disposición de mantener el ayuno hasta obtener respuesta a sus demandas, por ellos demandaron la mediación del cardenal Rodolfo Quezada Toruño.
Otro dirigente del movimiento, Edgar White, detalló que la medida la tomaron porque hacía dos meses que no cobraban su salario y además carecen de prestaciones laborales y ni la Iglesia Católica ni el Estado asumen la responsabilidad como patronos.
«Fe y Alegría es una institución católica que pertenece a la Compañía de Jesús. Sin embargo recibe fondos del Estado, pero cuando les conviene dicen que es de la Iglesia y si es por dinero que le corresponde al Estado, por eso estamos en huelga de hambre para que nos escuche», agregó.
De acuerdo con White, en la organización trabajan más de 600 maestros que atienden a más de 16 mil estudiantes en 47 escuelas ubicadas en 12 de los 22 departamentos de esta nación.
«Fe y Alegría trabaja en las áreas más pobres del país, donde el Estado no tiene cobertura, pero lamentablemente nos tienen abandonados», declaró.