Los guatemaltecos celebran los 388 años de la fundación de la nueva capital con una fiesta cargada de fervor religioso y diversión en la que veneran a la Virgen de la Asunción, la Patrona de la ciudad.




La Nueva Guatemala de la Asunción, como es conocida la capital desde su establecimiento en el Valle de las Vacas en 1776, por decisión del rey Carlos III de España, se vistió de gala para recibir a miles de personas en el Hipódromo del Norte, donde se congregan vendedores, comerciantes y turistas y se instalan juegos mecánicos, la principal atracción de los niños.
En el lugar se instala la tradicional Feria de Jocotenango, en honor a la Virgen de la Asunción, que hace seis años estrenó una corona bendecida por el ya fallecido Papa Juan Pablo II, durante su última visita a Guatemala.
Según el historiador guatemalteco Celso Lara, la Feria de Jocotenango tuvo su mayor auge en el siglo XIX, pero año con año ha perdido su esplendor y su identidad cultural, al grado que se ha convertido en un verdadero mercado.
La Nueva Guatemala de la Asunción fue fundada después de la destrucción de Santiago de Guatemala, en 1773, en el valle de Panchoy, hoy Antigua Guatemala.