La posición geopolítica de Georgia es esencial para el transporte de hidrocarburos desde el Mar Caspio hasta la Europa Occidental. El oleoducto se inicia en Bakú, capital y república de Azerbaiyán y hace su primera escala en Ceyhan, población ubicada en la región de Adana, en Turquía, para posteriormente desembocar en Tbilisi, capital de Georgia.
El mar Caspio está situado sobre uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas del mundo, abrir esta ruta resultó como un elemento de control para Georgia y el fortalecimiento de su relación con los países del occidente de Europa. El problema en el que se encuentra el mar Caspio por el accidentado entorno, ha transformado el transporte de petróleo hacia los mercados occidentales en una tarea sumamente enmarañada.
Originalmente en época de los soviets, todos los pasos de hidrocarburos para conducirlos desde el Mar Caspio fueron construidos dentro de territorio ruso. A partir de la caída del imperio comunista, se hizo necesario buscar una nueva ruta. Los rusos insistieron en que el flujo de petróleo atravesara alguna porción de su vasto territorio, aunque después retrocedieron en su ahínco porque los ojos de Rusia veían objetivos más importantes en ese momento.
Pensaron construir un oleoducto que iniciara su recorrido en Irán; pero este país no era conveniente, entre otras cosas por su gobierno teocrático y fundamentalista, por su programa nuclear y, particularmente, por las sanciones impuestas por las Naciones Unidas que impedían a naciones occidentales firmar acuerdos o negocios con Teherán. Estados Unidos, especialmente, se opuso con fuerza a que se enlazara el gigantesco paso en territorio persa.
Es por ello que la intención de Osetia del Sur de acercarse a Moscú pone en riesgo esta idea ya que Rusia pasaría a controlar el territorio por donde es trasegado el flujo de hidrocarburos.
Los vínculos entre Georgia y EE.UU.: El 18 de noviembre de 1999 comenzaron las negociaciones para que Georgia se convirtiera en Miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El 30 de abril de 2002, EE.UU. puso en práctica el programa «Train and Equip» en relación a Georgia, para proveerle asistencia militar. En virtud de ello, el Parlamento georgiano le otorgó a oficiales estadounidenses prerrogativas y privilegios sin precedentes en el territorio georgiano, como por ejemplo el derecho de entrar a Georgia sin visa. Esto fue tomado en Moscú como una clara provocación, dado el sistema de visado que rige entre ambos países en la actualidad y la situación de las tropas rusas a las que comenzó a exigírsele este requisito. Además, los oficiales estadounidenses pueden circular armados y gozan de inmunidad diplomática. Los aviones y vehículos de EE.UU. están autorizados a atravesar el territorio y el espacio aéreo georgiano sin inspección alguna.
Georgia acoge en su territorio el gasoducto más importante de la zona y con él puede abastecer a los países de la OTAN, sin necesidad de utilizar territorio ruso. El conflicto por Osetia del Sur no es más que el interés de los dos países por controlar una importante fuente de recursos naturales.
*Con información de Internet.