La tradicional Feria de Jocotenango, que se celebra durante agosto, espera a miles de visitantes para mañana, en conmemoración del Día de la Virgen de la Asunción.
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Del 9 al 18 de agosto, la Avenida Simeón Cañas, ubicada en la zona 2 de la ciudad capital, se convierte en escenario de una de las máximas festividades religiosas del país, ya que se celebra a la «patrona» de la ciudad de Guatemala.
La ocasión es aprovechada también por quienes sólo visitan la feria, en búsqueda de diversión y para degustar de los tradicionales dulces y comidas típicas así como los juegos mecánicos -ente ellos tres ruedas de «Chicago»- y la diversidad de entretenimiento que se agrupa durante la ocasión.
A la expectativa
A raíz de la crisis generada por los precios internacionales del combustible, las capacidades de adquisición y consumo de las y los guatemaltecos han sido mermadas, por lo que los 170 vendedores que cada año son partícipes de este evento, esperan que mañana sus ingresos sean positivos, con la afluencia masiva de gente que esperan.
«El primer fin de semana vino gente, pero no fue mucha; la lluvia ha hecho que la gente no venga, pero esperamos en Dios que a partir de hoy (14) hasta el lunes 18, se mejore la situación», dijo Omar López, propietario del restaurante «La Guadalupana», de venta de comida tradicional: garnachas, molletes, buñuelos, ponche.
El precio normal de un almuerzo pequeño, promedia los Q30. En la festividad se encontrarán juguetes de madera para lo niños, las artesanías y recuerdos.
Seguridad
Aída Arvizú de la Dirección de Desarrollo Social de la Comuna Capitalina, indicó que durante los días que dure la feria habrá «suficiente» presencia de agentes de la Policía Municipal (PM) así como de la Policía Nacional Civil (PNC).
También indicó que se tendrá presencia de varias ambulancias del Cuerpo Municipal de Bomberos, quienes brindarán atención médica en caso de algún incidente. Además, se colocarán unos seis sanitarios móviles por cada área.
Quejas
A raíz de las quejas que vecinos del lugar hicieron a la Municipalidad capitalina, entre ellos: no podía entrar o salir de su vivienda, exceso de suciedad, ruidos extremos todo el día entre otros; se firmó un acuerdo entre los Comités íšnicos de Barrio, comerciantes, miembros de la iglesia y representantes de la comuna, donde se comprometieron a mantener la limpieza, seguridad y a moderar el volumen de la música.