Tres extranjeras -una canadiense, una irlandesa y una estadounidense- de una ONG humanitaria murieron hoy cuando un grupo de hombres armados abrió fuego contra el vehículo en que viajaban en la provincia afgana de Logar, cerca de Kabul, informaron fuentes policiales.
En el ataque también pereció el chofer de las víctimas, de nacionalidad afgana.
Las trabajadoras humanitarias eran miembros del Comité de Rescate Internacional (IRC, International Rescue Committee), una organización no gubernamental que presta asistencia en diversos países desde hace más de siete décadas, de acuerdo con fuentes concordantes.
La emboscada fue tendida a proximidad de Pul-i-Alam, la capital de Logar, indicó el jefe policial de la provincia, Ghulam Mustafá.
«Hombres armados a bordo de un vehículo les cortaron el camino y les dispararon. Tres mujeres extranjeras y un hombre afgano murieron», precisó.
«El carro de las víctimas tenía el emblema del IRC. Los asesinos son enemigos del islam y de la humanidad», afirmó el subjefe de la policía de Logar, Abdul Majid Latifi.
Latifi dijo que el IRC había precisado que una de las mujeres era estadounidense, otra canadiense y la tercera irlandesa.
La entidad no se pronunció hasta ahora oficialmente sobre el incidente.
La embajada estadounidense en Kabul indicó que no podría confirmar si una de sus ciudadanas estaba entre las víctimas y no fue posible contactar con la legación canadiense.
El IRC, fundado en 1933, actúa en 25 países. Dos miembros de su personal afgano habían sido asesinados en julio de 2007, también en la provincia de Logar.
«Pese al deterioro de la seguridad, el IRC prosigue sus actividades, pero con menor intensidad en ciertas regiones», como las del sur de Afganistán, feudo de las milicias islaistas talibanes, señaló la ONG el mes pasado.
Tres oficinas del IRC en Afganistán fueron atacadas y destruidas desde marzo, precisó entonces la entidad.
El portavoz del ministerio afgano del Interior, Zemarai Bashary, y el gobernador de la provincia de Logar, Abdula Wardak, conformaron el atentado.
«Desgraciadamente, tres mujeres de una organización humanitaria y un afgano fueron asesinados en la carretera de Gardez a Kabul», declaró el gobernador.
Hasta el momento ninguna organización reivindicó el ataque, el más sangriento contra una ONG desde el que en 2004 le costó la vida a cinco empleados de Médicos Sin Fronteras (MSF), tres de ellos extranjeros.
Los actos de violencia en Afganistán suelen ser obra de los talibanes o de alguna de las numerosas bandas criminales que operan en el país.
Una agencia de coordinación de las ONG, ACBAR (Agency Coordinating Body for Afghan Relief) advirtió recientemente que el incremento de la violencia en el país en 2008 perturba las labores de aistencia humanitaria.
«Las ONG han sido blanco de gran cantidad de ataques, amenazas e intimidaciones por parte de rebeldes o de grupos criminales», indicó ACBAR, que coordina las actividades de un centenar de organizaciones, entre ellas Oxfam, CARE, el Socorro Islámico y Save the Children.
«En 2008, 19 miemnros de ONG fueron asesinados, un número que ya supera al de la todo 2007», agregó ACBAR en su comunicado del 1 de agosto.
Los talibanes se levantaron en armas tras ser expulsados del poder en 2001 por la coalición internacional liderada por Estados Unidos.
La presencia en el país de unos 70 mil soldaddos de dos fuerzas internacionales -una liderada por Estados Unidos y otra de la Organización del Tratado del Atlántico Norte- no impidió que la violencia redoblase en los últimos dos años.