Continúan los ataques en China


Un hombre lleva carga sobre su burro, cerca del lugar donde ocurrió el atentado en la provincia de Xinjiang.

Tres agentes de seguridad murieron apuñalados hoy cerca de Kashgar, en la provincia musulmana de Xinjiang (noroeste de China), aumentando así­ a 31 el total de muertos en una semana de disturbios que han recrudecido durante los Juegos Olí­mpicos, informó la agencia China Nueva.


Los agresores saltaron de un vehí­culo que pasaba por el retén en la región de Xinjiang y apuñalaron a cuatro guardias de seguridad, matando a tres de ellos e hiriendo al otro, informó la agencia de prensa Xinhua.

Es la tercera vez en una semana que se produce una agresión en Xinjiang, una vasta región desértica fronteriza con el Asia Central, que ha sufrido así­ su peor ola de violencia en los últimos años.

Los analistas han atribuido esta violencia a los movimientos separatistas de la minorí­a étnica musulmana uigur que están buscando llamar la atención para su causa durante los Juegos Olí­mpicos.

El ataque se produjo hoy en un retén en la carretera a Yamanya, una ciudad situada a 30 km de Kashgar, en el oeste de Xinjiang, donde el 4 de agosto murieron 16 policí­as en un atentado, precisó la agencia oficial que citó a la policí­a local.

China dijo que los dos autores de ese atentado, que fueron capturados después, llevaban documentos que llamaban «a la guerra santa islámica».

El otro lugar en la región de Xinjiang donde se produjo el segundo ataque fue la ciudad de Kuqa, donde el domingo los agresores, utilizando bombas de fabricación casera, atacaron a policí­as y oficinas gubernamentales.

Los autores del ataque arrojaron artefactos explosivos desde un taxi contra una comisarí­a de policí­a y unas oficinas.

Después de las explosiones se produjo un tiroteo. La policí­a dio muerte a once asaltantes.

Dilxat Raxit, portavoz del Congreso Mundial Uigur con sede en Alemania, dijo que las autoridades de Kuga han detenido más de 90 uigures inocentes.

«Entre los detenidos hay mujeres», escribió en un correo electrónico, citando fuentes uigures consultadas por teléfono. «También ha habido detenciones masivas en las áreas vecinas», añadió Raxit.

Ha sido sumamente difí­cil obtener informaciones independientes acerca de los recientes hechos en Xinjiang, ya que los balances e informes provienen de la agencia oficial Xinxua, y las autoridades locales se niegan a hablar con la prensa extranjera.

No habí­a sido posible por el momento determinar cuántos agresores estaban implicados en el ataque de hoy. La agencia Xinhua dijo que los asaltantes lograron darse a la fuga y no precisó a que organización pertenecí­an.

La provincia de Xinjiang, una vasta región montañosa y desértica de China, está habitada por una mayorí­a étnica de ocho millones de uigures, musulmanes turcófonos de Asia Central, a los que Pekí­n suele atribuir la autorí­a de acciones independentistas violentas.

Situada en el noroeste de China, en la antigua Ruta de la Seda, esta región cubre una sexta parte del territorio del paí­s, con una superficie de 1,66 millones de km2.