El principal negociador iraní, Said Jalili, y el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Javier Solana, acordaron por teléfono hoy continuar sus discusiones para intentar resolver la crisis por el programa nuclear de Teherán, indicó la televisión estatal iraní.
Jalili y Solana «acordaron seguir sus negociaciones bilaterales dentro de una atmósfera constructiva», en una conversación telefónica, informó la televisión.
En Bruselas, el entorno de Solana confirmó la existencia de esta conversación y no ha excluído ulteriores contactos.
Las grandes potencias intentan que Irán suspenda sus actividades de enriquecimiento de uranio, a cambio de una amplia oferta de cooperación presentada en dos etapas, en junio de 2006 y bajo una forma «refrescada» en junio de este año.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) y Alemania temen que el programa nuclear de Irán tenga objetivos militares, aunque Teherán siempre ha dicho que sus pretensiones son unicamente civiles.
Jalili ya se había reunido con Solana y representantes de los seis países el 19 de julio de Ginebra antes de discutir por teléfono con el diplomático europeo por última vez el pasado 4 de agosto. Solana había calificado esa conversación como «decepcionante».
Irán había remitido al día siguiente una respuesta a la oferta internacional, que los seis países juzgaron «insuficiente», según Washington.
Estados Unidos y Gran Bretaña indicaron que el grupo 5 1 no tenía más remedio que acentuar las sanciones contra Irán, señalando que la puerta seguía abierta a una respuesta positiva de Irán a su oferta.
Por eso, «el objetivo es mantener abierta la puerta al diálogo con Teherán con contactos», subrayó hoy una fuente europea en Bruselas.
«Todavía esperamos solucionar el problema con Teherán por la vía del diálogo, pero si no es posible, habrá que seguir por la vía de las sanciones del Consejo de Seguridad», añadió.
Según la televisión iraní, Solana y Jalili expresaron hoy su «satisfacción sobre el proceso constructivo de las discusiones de Ginebra y de los posteriores contactos» y se pusieron de acuerdo sobre «los siguientes pasos de las discusiones».
El pasado 5 de agosto, Irán dijo estar preparado para dar una «respuesta clara a la oferta de los seis países», pero a condición de recibir aclaraciones sobre la misma.
Teherán también espera la opinión de las grandes potencias sobre sus propias proposiciones presentadas como iniciativa para resolver los problemas del mundo, entre ellos el de la proliferación nuclear.
La república islámica estima que las discusiones con Solana deberían limitarse a los puntos comunes entre las dos ofertas, pero lo que Irán no menciona es la cuestión de su propio enriquecimiento de uranio.
Este proceso permite tanto obtener combustible para una central nuclear, como la materia prima para una bomba atómica.
Rusia desmintió que las grandes potencias se hubieran puesto ya de acuerdo para acentuar las medidas contra Irán en el Consejo de Seguridad.
Sin embargo los países de la Unión Europea decidieron aplicar de manera firme las sanciones ya impuestas a Teherán por la resolución 1803 de la ONU, yendo incluso más lejos de lo que el texto prevé.